Acné: Síntomas, causas y tratamientos

acné

El acné es uno de los problemas más comunes de la piel. Popularmente se cree que sólo afecta en la edad de la pubertad o adolescencia, sin embargo, los adultos también tienen posibilidades de padecerlo.

Además de que el paciente es más propenso a infecciones, esta afección trae consigo disminución en la autoestima, problemas para socializar y vergüenza. Las personas suelen manifestar cambios en su humor, carácter retraído y timidez.

Si bien no debemos depender de nuestra imagen, el acné es un real problema de salud que afecta en diferentes ámbitos de la vida. Sin embargo, si lo tomamos como un síntoma, debemos prestar el doble de atención e intentar corregir el desequilibrio que presenta el organismo.

Hoy conoceremos qué es el acné, con qué está relacionado, cuáles son sus manifestaciones y qué tratamientos convencionales suelen emplearse.

La piel y el estado de salud

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano. Como tal, también está relacionado y conectado a los diferentes sistemas que componen al cuerpo. Además de ser una excelente barrera que nos protege de los agentes patógenos y del daño que puede producirnos el exterior, es una ventana hacia el interior. ¿Por qué? Porque todos las reacciones de la piel, son síntomas de nuestro estado de salud generalizado.

Cuando ves una piel radiante y luminosa observas también a una persona correctamente hidratada, que recibe la suficiente cantidad de nutrientes. Por el contrario, cuando alguien padece de diversos problemas cutáneos, hace referencia a alguien con déficit nutricional o desequilibrios hormonales, entre otros.

La Academia Americana de Dermatología de los Estados unidos, por ejemplo, afirma que el problema de la piel más común es el acné. Este problema afecta al 85% de la población, especialmente en edad adolescente.

El acné puede ser ocasional o crónico, sin embargo, durante sus brotes, el paciente requiere atención de un especialista en dermatología. Aunque los tratamientos buscan acabar con dichos brotes y sus síntomas, pueden existir causas adyacentes que no son atendidas de forma adecuada.

El acné y la estética

Además de la molestia, se considera al acné un problema antiestético. Seguir relacionando un problema de salud con cuestiones estéticas y de belleza, es algo peligroso y un mal mensaje. Incluso para el mismo paciente, especialmente si se encuentra durante la adolescencia, una etapa de cambios y construcción de la personalidad.

Ante todo, se debe saber que se trata de un problema que tiene solución médica. El paciente no debe sentir pesar por su imagen, sino por su salud siendo esta la más importante.

El principal problema relacionado al acné es la falta o disminución de la autoestima debido a la importancia que se le da a la imagen.

¿Qué es el acné?

El acné es un trastorno de la piel muy común y conocido. Se caracteriza por la obstrucción de los folículos pilosos, los cuales se cubren de sedimentos grasos o células cutáneas muertas.

La obstrucción de los folículos ocasiona granos, puntos negros, espinillas o comedones. Las zonas más afectadas son el rostro, la espalda (incluso puede llegar hasta los glúteos) y el pecho. En estas áreas se encuentra la mayor parte de glándulas sebáceas (que producen grasa).

Los adolescentes son más propensos a padecerlo, se cree que por los grandes cambios hormonales.

El acné suele caracterizarse por presentar brotes, donde la condición empeora. Según cada paciente, los brotes van de leves a severos, sin embargo, en todos los casos se trata de granos dolorosos e incómodos.

Cuando el acné es grave y no es tratado de forma adecuada, el paciente puede presentar problemas de cicatrización, lesiones permanentes en la piel e hiperpigmentación.

Clasificación

El acné es un problema amplio que difiere de paciente a paciente. Además de poseer una clasificación según los síntomas, también se le asigna un grado de acuerdo con su gravedad.

Las clasificaciones por tipo de acné son:

  • No inflamatorio: Cuando hay presencia de puntos negros y blancos, sin quistes o nódulos. Sólo aparece por la seborrea de la piel y es la forma más leve.
  • Inflamatorio: Cuando además de granos, se perciben infecciones causadas por la bacteria Cutibacterium acnes.
  • Acné quístico: También conocido como acné nodulocístico es una de las formas más severas ya que se caracteriza por la presencia de quistes inflamados de gran tamaño, nódulos inflamatorios y abscesos dolorosos.
  • Atrófico: avanza sobre la piel dejando pequeñas cicatrices que, con el paso del tiempo, dañan la superficie.
  • Acné conglobata: Numerosos comedones de gran tamaño que pueden presentarse dobles y hasta triples, con fístulas abundantes. Suele relacionarse a problemas inmunológicos.
  • Acné queloideo: Es el más característico de las razas afroamericanas y orientales. Las cicatrices que van quedando, se engrosan y forman queloides.

Causas y factores de riesgo

Las causas y factores de riesgo asociados al acné son:

  • Predisposición genética
  • Cambios y desequilibrios hormonales: Por ejemplo, cuando las hormonas andrógenas aumentan, también aumenta la segregación de aceites. También es característico en mujeres con síndrome premenstrual, durante el embarazo, menopausia y algunas afecciones como el síndrome de ovario poliquístico.
  • Trastornos de sueño (insomnio y fatiga crónica)
  • Estrés: y sus derivados como problemas psiquiátricos, depresión o ansiedad.
  • Exceso de producción de aceite de la piel. El cebo queda atrapado debajo de los folículos, obstruyendo los poros.
  • Recambio celular acelerado: Las células muertas no alcanzan a eliminarse por completo y ante la velocidad del proceso, quedan atrapadas en los poros.
  • Dietas ricas en harinas refinadas, azúcares y grasas poco saludables.
  • Consumo de medicamentos como píldoras anticonceptivas.
  • Fricción sobre la piel: especialmente en deportistas por el uso de equipamiento o ropa que causa rose permanente.

Si bien los adolescentes son los más afectados, la población adulta presenta cada vez más propensión a padecerlo. Una investigación que se publicó en Archives of Dermatological Research asegura que “la vida moderna” es una gran causa de acné entre los adultos.

Al parecer, la falta de sueño, las tensiones cotidianas, presiones socioeconómicas y la rutina diaria son los principales causantes de estrés, derivando en brotes espontáneos de acné.  

Signos y síntomas del acné

Muchos de los síntomas del acné dependerán del tipo y de la presencia (o no) de infecciones. Los más comunes son:

  • Espinillas y puntos negros, especialmente alrededor de la nariz, en la frente y la barbilla. Al conjunto de puntos negros se le denomina “comedones”. Los comedones pueden estar abiertos o cerrados.
  • Pápulas y pústulas caracterizadas por protuberancias en la piel, rodeadas de una zona enrojecida e irritada. Pueden presentar una “cabeza” blanquecina por la presencia de pus, o no.
  • Quistes o nódulos: Granos severos, infectados y muy dolorosos. Se forman en las capas internas de la piel y se inflaman, poniéndose muy sensibles, con dificultades para sanar.
  • Hiperpigmentación: Manchas oscuras en la piel
  • Cicatrices: quedan luego de la aparición de quistes, especialmente si estos han sido reventados.
  • Excesiva sensibilidad al calor y al sudor.
  • Poca tolerancia a la exposición solar.
  • Problemas de autoestima.

Ve: “Los mejores remedios caseros para el acné”

¿Cómo prevenir el acné?

Existen algunas formas de disminuir las probabilidades de padecerlo:

  • Llevar a cabo una dieta equilibrada, cuidando el balance entre vitaminas, minerales y proteínas. Evitar la comida chatarra en exceso.
  • Correcta hidratación del cuerpo: se deben consumir al menos 2 litros de agua al día.
  • Utilizar productos de higiene personal naturales o lo más naturales posibles ya que los químicos alteran el pH de la piel
  • Llevar a cabo una buena rutina de belleza donde prevalezca la limpieza y exfoliación de la piel. De esta forma se puede controlar el exceso de oleosidad y retirar las partículas muertas que obstruyen los poros.
  • Realizar un chequeo periódico para controlar el estado y nivel de las hormonas del cuerpo.  

Tratamientos convencionales para el acné

La mayoría de los pacientes deciden vivir con acné o recurren a productos de venta libre, colmados de químicos sumamente abrasivos. Cuanto antes comiences un tratamiento seguro, menores serán las consecuencias y más fácil de solucionar.

Los dermatólogos pueden recetar medicamentos específicos de acuerdo con el tipo de problema y cualidad de la piel. Sólo con una visita al especialista es suficiente para llegar a un diagnóstico.

Puedes optar por soluciones naturales que suelen ser beneficiosas para la salud en general, pero ten en cuenta que los de venta libre pueden generar reacciones secundarias graves. Además, suelen irritar aún más la piel o inflamarla y dejar secuelas.

Productos recetados por dermatólogos

Los especialistas en dermatología pueden recetar lociones de limpieza, jabones astringentes, cremas e incluso antibióticos en caso de ser necesario.

Los medicamentos recetados más comunes son:

  • Peróxido de benzoilo: El peróxido de benzoilo elimina bacterias evitando las infecciones. Además, reduce enrojecimientos e inflamación. Causa reacciones adversas como sequedad, descamación y ardor.
  • Ácido salicílico: Ayuda a liberar las células atrapadas en el cebo y acaba con las bacterias alojadas en los poros. No se recomienda en pieles sensibles ya que causa enrojecimiento y resequedad.
  • Antibióticos tópicos: Cuando la cantidad de bacterias alojadas en los poros es excesiva y existe mucho riesgo de infección. También se emplean cuando la piel presenta muchas lesiones expuestas. Algunos de los más consumidos son: clindamicina, doxiciclina, eritromicina y tetraciclina.
  • Exfoliación con glicol: Los especialistas suelen recomendar esto una vez curado el acné para evitar que las lesiones dejen cicatrices profundas. También pueden aconsejar algunas cremas blanqueadoras para la hiperpigmentación.

¿Has padecido o padeces acné? …. ¿Afectó esto tu imagen y personalidad? ¡Cuéntanos tu experiencia!

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *