Cáncer de próstata: qué es, síntomas y tratamiento

Cáncer de Próstata

El cáncer de próstata es un mal que aqueja a muchos hombres alrededor del mundo. Es el segundo cáncer más diagnosticado entre los hombres, después del de piel. Las estadísticas afirman que, aproximadamente, 1 de cada 9 hombres son diagnosticados con esta enfermedad.

Teniendo en cuenta que la detección temprana es indispensable para acceder a un buen y efectivo tratamiento, aquí te contamos cuáles son los síntomas del cáncer de próstata, cuál es la diferencia con la hiperplasia, los tratamientos convencionales y qué sucede cuando existe una metástasis hacia el resto de los órganos.

Cáncer de próstata

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez, ubicada debajo de la vejiga, encargada de segregar el semen, formando parte del sistema reproductor masculino de casi todos los mamíferos.


Para conocer más acerca de esta glándula te recomendamos leer el artículo: “Próstata: qué es, para qué sirve y enfermedades relacionadas”


A partir de los 40 años, y por algunas cuestiones hormonales, la próstata de la mayoría de los hombres comienza a crecer. Este crecimiento puede darse de forma benigna, llamada hiperplasia; o producirse a través del crecimiento de células malignas. Es en este segundo caso cuando se diagnostica cáncer de próstata.

El diagnóstico precoz es indispensable para lograr un buen tratamiento y, posteriormente, alcanzar la cura. El 90% de los casos se diagnostican cuando el cáncer permanece sólo en la próstata y/o en los órganos adyacentes. Esto se denomina estadio local.

Una vez diagnosticado, la taza de sobrevivencia a 5 años para los pacientes con cáncer de próstata local es de casi el 100%. Esto significa que, una vez diagnosticados y tratados, casi todos los pacientes viven al menos 5 años después del diagnóstico.

Cuando el cáncer de próstata no es local, es decir que se ha diseminado hacia otras partes del cuerpo, la tasa de sobrevivencia a 5 años se reduce sólo al 30%. Aquí radica la importancia de un diagnóstico a tiempo, lográndolo sólo a través de los chequeos anuales.

Factores de riesgo

Como mencionamos, 1 de cada 9 pacientes será diagnosticado con cáncer de próstata en el transcurso de su vida. El 60% de los casos se da en hombres mayores de 65 años. Raramente ocurre antes de los 40 años de edad.

A su vez, el riesgo de padecer este tipo de cáncer es 60% mayor en hombres de raza negra. La causa aún permanece desconocida, sin embargo, en la práctica se ha podido determinar que los hombres de raza blanca lo sufren con menor incidencia.

Este tipo de cáncer es la tercera causa de muerte por cáncer en hombres, luego del de pulmón y el digestivo.

Los factores de riesgo, entonces, son:

  1. EDAD: Las estadísticas afirman que el cáncer se desarrolla después de los 50 años de edad. Además, este riesgo aumenta con la edad.
  2. ANTECEDENTES FAMILIARES: Los pacientes que tienen un familiar directo que ha padecido cáncer de próstata tienen mayor riesgo de padecer la enfermedad. Si en la familia existen 3 hombres afectados, el riesgo aumenta 10 veces más.
  3. RAZA: Como mencionamos, los hombres afroamericanos presentan más riesgo. Los asiáticos son los que menos probabilidades tienen.
  4. ALIMENTACIÓN: Las dietas ricas en grasas vuelven más propensos a los hombres a padecer cáncer en esta glándula. También la deficiencia de vitamina D favorece el desarrollo del tumor prostático.

Síntomas

El cáncer de próstata es muy particular. El tumor se desarrolla en toda la zona periférica por lo que normalmente, durante su crecimiento, no produce síntomas. Generalmente, cuando el paciente experimenta algún tipo de signo anormal, suele ser tarde para el tratamiento.

En términos generales, las manifestaciones clínicas de este tipo de cáncer son muy similares a las de la hiperplasia benigna y por esto suelen ser confundidas. Éstos son:

  • Orinar con mayor frecuencia.
  • Aumento de las ganas de orinar por las noches.
  • Una vez que se sienten ganas, urgencia y sensación de no aguantar la orina.
  • En casos avanzados, goteo de orina, incontinencia.
  • Poca fuerza en la micción.
  • Dificultad para orinar, el paciente necesita hacer fuerza para que la orina sea despedida.
  • Sensación de que la vejiga no se vacía por completo al orinar.

Los síntomas que suelen aparecer de manera más rápida son aquellos derivados de la metástasis, es decir, a causa del cáncer que se expandió hacia otras áreas del cuerpo.

Así, podemos concluir que el cáncer de próstata sólo se encuentra cuando se busca. Una vez que los síntomas advierten de algo extraño, la enfermedad está en un estadio muy avanzado.

El consejo del Instituto de Urología y Medicina Sexual de Zaragoza es que todo hombre mayor de 50 años revise su próstata, al menos una vez al año.

Diagnóstico del cáncer de próstata

El diagnóstico de las enfermedades prostáticas se logra, en una primera instancia, a través de una revisión prostática. El urólogo es el especialista que realiza los chequeos e incluso solicita más análisis en caso de creerlo conveniente.

A través de una revisión se pueden controlar, determinar y diagnosticar los siguientes problemas de la salud masculina:

  • La presencia o no de crecimiento prostático.
  • Si existe inflamación, crecimiento benigno o maligno (prostatitis, hiperplasia o cáncer, respectivamente).
  • Controlar si la próstata no está afectando a otros órganos, lo cual también puede derivar en una afección sexual.
  • Controlar la calidad de erecciones y eyaculaciones.

Una vez que el especialista sospecha de la presencia de un tumor, solicita una biopsia de próstata. La misma es transrectal y se guía por ecografía. Esta técnica clásica informa si el crecimiento es benigno o maligno.

En caso de ser maligno, a través de una biopsia perineal mediante fusión se logra determinar el lugar exacto donde se ubica el tumor o si hay varios de ellos.

Tratamiento: ¿Cómo curar el cáncer de próstata?

Existen varios procedimientos que forman parte del tratamiento de cáncer de próstata. El orden, la importancia y la prescripción de ellos serán determinados por el especialista a cargo, según diversos criterios como tamaño, avance de la enfermedad, condición general del paciente, etc.

El tratamiento puede componerse por:

  • Vigilancia activa: Generalmente se da cuando el cáncer es de muy bajo riesgo y/o el paciente es de edad muy avanzada. Los controles periódicos sirven para determinar si existe un avance de la enfermedad o permanece estacionada. En caso de haber crecimiento, se indica una cirugía.
  • Tratamiento focal: Este tratamiento busca extirpar el cáncer retirando sólo el área prostática afectada. Esto es un gran avance médico porque el paciente puede conservar su glándula a la cual sólo le faltará una pequeña porción. Para lograrlo se necesita trabajar con una biopsia focal y una resonancia magnética que indiquen el lugar exacto del tumor. El procedimiento se realiza a través del periné donde se introducen ciertas herramientas que permiten llevar a cabo procedimientos como crioterapia, electroporación, etc. El paciente permanece bajo sedación en todo momento. Este tratamiento se recomienda a pacientes con cáncer de bajo riesgo que no presentan ningún tipo de metástasis o diseminación. El procedimiento presenta un grado muy alto de seguridad y efectividad. Si sale todo bien, el paciente puede recibir el alta ese mismo día.
  • Braquiterapia: Se emplea una ecografía para ayudar a la localización. Luego por el periné se introducen unas semillas radiactivas que destruyen el tumor. También se recomienda en pacientes con bajo riesgo o con un tumor muy pequeño.
  • Radioterapia: Radioterapia localizada, directamente sobre la glándula para matar las células malignas. Se necesitan alrededor de 35 sesiones para lograr resultados, los cuales generalmente se consiguen de forma positiva. El paciente de igual manera debe continuar con controles periódicos. Este tratamiento para el cáncer de próstata tiene efectos adversos: diarrea, dificultades para orinar, rectitis, etc.
  • Prostatectomía Radical: A través de este método se busca extirpar la próstata por completo, junto con las vesículas seminales. Se puede realizar con alguna de estas tres técnicas: laparoscopía, abierta o robótica. A pesar de ser más agresivo, el tratamiento obtiene buenos resultados (aunque con mayor probabilidad de complicaciones a futuro como incontinencia o disfunción eréctil).

Cáncer de próstata y metástasis

Las células malignas del tumor del cáncer de próstata pueden propagarse hacia cualquier parte del organismo. Se desprenden del tumor inicial, viajan por el sistema linfático o el torrente sanguíneo y alcanzan otras partes del cuerpo. Cuando se alojan en otro lugar, forman un nuevo tumor y se denomina metástasis.

La metástasis puede suceder en cualquier parte, sin embargo, en el caso del cáncer de próstata específicamente, suele dirigirse hacia los ganglios linfáticos y hacia los huesos. Sin embargo, según las estadísticas, el cáncer de próstata suele diseminarse hacia:

  • Huesos
  • Ganglios linfáticos
  • Pulmones
  • Hígado
  • Cerebro

Por otro lado, los números también nos informan que este cáncer inusualmente realiza metástasis en:

  • Glándulas suprarrenales
  • Mamas
  • Ojos
  • Bazo
  • Riñones
  • Glándulas salivares
  • Músculos
  • Páncreas

CONCLUSIÓN: ¿Cómo prevenir el cáncer de próstata?

Prevenir el cáncer de próstata puede ser una tarea difícil ya que su desarrollo depende de muchas cuestiones que no tienen que ver con el estilo de vida del paciente. Sin embargo, es importante tener en cuenta que una detección temprana hace que este tipo de cáncer sea de bajo riesgo y puede ser curado.

Mantener una buena alimentación es imprescindible no sólo para evitar el cáncer de próstata, sino para conseguir un buen estado de salud general. Disminuir los alimentos ricos en grasas, sustituirlos por aquellos ricos en grasas saludables y aumentar la ingesta de fibra son un buen comienzo para el cambio de dieta.

Además, compartimos algunos consejos de los especialistas para que recuerdes que un chequeo anual es suficiente para controlar, prevenir y curar las enfermedades prostáticas más comunes.  Todos los hombres mayores de 50 años deben:

  • Realizar una consulta anual (al menos) con el urólogo/ andrólogo de confianza. Los pacientes con antecedentes familiares de enfermedades prostáticas deben comenzar sus revisiones pasados los 40 años.
  • Controlar el estado de la próstata, erecciones y deseo sexual.
  • Obtener un diagnóstico certero y, en caso de padecer alguna enfermedad, comenzar el tratamiento de forma inmediata.
  • Recordar que el cáncer de próstata diagnosticado a tiempo es curable.
  • Existen diversas terapiass muy efectivos para el tratamiento de todas las afecciones prostáticas, sólo es necesaria la visita periódica con el especialista.

… ¡Comparte esta información con todos tus hombres para que ellos también conozcan la importancia de esta glándula!…

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