Gastritis: Síntomas y tratamiento. ¿Qué alimentos no ayudan a controlar este trastorno digestivo?

gastritis

La gastritis es, junto con el estrés, uno de los problemas de salud más comunes del mundo moderno occidental. En el mercado existen numerosos medicamentos de venta libre que ayudan con el alivio de los síntomas, aunque asistir con un especialista es lo más recomendado.

El problema de no obtener un diagnóstico seguro es la automedicación que, a su vez, puede derivar en un tratamiento incorrecto.

Aquí te contaremos todos los detalles sobre la gastritis: sus síntomas, causas, tratamientos convencionales, análisis de diagnósticos y cómo llevar una vida saludable, incluso padeciendo este problema.

Gastritis vs Indigestión

El sistema gastrointestinal cumple numerosas funciones y, como tal, resulta sumamente complejo. Nuestra dieta influye considerablemente y, por ende, puede que la indigestión sea algo muy común en nuestra vida (sabiendo que “común” no es igual a “normal”).

Incluso algunos días podemos sentirnos más pesados o inflamados que otros. Así de determinante es la calidad del alimento que ingerimos.

Sin embargo, es muy importante saber diferenciar entre una indigestión pasajera y una gastritis aguda (o crónica en el peor de los casos).

La indigestión es una vaga sensación de malestar en la parte superior del sistema gástrico, más específicamente entre la zona del esternón y hasta el ombligo. Suele darse mientras comemos o inmediatamente después de hacerlo y depende exclusivamente del tipo de alimentación.

El malestar es generalizado y se caracteriza por la sensación de “estar colmado”. Suele sucedernos cuando decimos “no puedo comer ni un bocado más”. También recibe el nombre de dispepsia y es completamente diferente a la gastritis, tratándose esta última de un problema más serio.

¿Qué es la gastritis?

La gastritis es una enfermedad del tracto digestivo, caracterizada por la inflamación (y posterior daño) de la mucosa gástrica y del revestimiento estomacal. Como podemos notar, esta condición no tiene relación con la indigestión y se trata de una complicación más seria.

Si bien todos podemos experimentar indigestión alguna vez en la vida, la gastritis no.

Si la inflamación del revestimiento del estómago es algo pasajero, se diagnostica gastritis aguda. En caso de que el problema dure más de un mes y se comienza a visualizar daño, se diagnostica gastritis crónica.

Ve: “Remedios caseros para la gastritis. ¿Qué alimentación es recomendable?”

Clasificación

  • GASTRITIS AGUDA: Su aparición es espontánea y dura un corto período de tiempo. Si bien algunos pacientes no experimentan síntomas, otros manifiestan signos severos durante el período activo. El estilo de vida y la dieta pueden empeorar o mejorar estos síntomas.
  • GASTRITIS CRÓNICA: Se desarrolla paulatinamente y sus consecuencias graves se observan a largo plazo. La gastritis crónica avanza adelgazando poco a poco la pared de mucosa gástrica aumentando, simultáneamente, las células causantes de la inflamación. Por este motivo, una gastritis crónica no tratada puede ser causa de cáncer gástrico.
  • GASTRITIS ATRÓFICA: Es un tipo de gastritis crónica donde las células glandulares gástricas se van perdiendo y se sustituyen por tejido fibroso. Esto ocasiona una mala absorción de los nutrientes y un progresivo déficit nutricional. Además, teniendo en cuenta que gran parte del sistema inmunológico se encuentra conectado con el sistema digestivo, se desencadenan diferentes desórdenes autoinmunes.

¿Cuáles son las causas de la gastritis?

Para comenzar, existe siempre una causa subyacente por la cual algunas personas son más propensas a padecer gastritis: un revestimiento debilitado de las paredes gástricas.

Las paredes internas del sistema digestivo están cubiertas de una mucosidad que evita que los ácidos, y diferentes jugos digestivos, dañen los órganos. Es decir, cumple una función de protección indispensable para la salud.

El revestimiento gástrico puede verse alterado por diversos factores. Las causas más comunes que lo producen son:

  • Excesivo consumo de alcohol
  • Consumo de algunos medicamentos como el ibuprofeno (antiinflamatorio no esteroide), aspirinas, naproxeno, entre otros.
  • Infección estomacal causada por la bacteria Helicobacter pylori
  • Reflujo biliar: la bilis asciende hacia el estómago
  • Estrés

Existen otras causas menos frecuentes:

  • Consumo de cocaína
  • Trastornos autoinmunes que provocan daño gástrico, como la anemia perniciosa
  • Por envenenamiento: ante el consumo de químicos o sustancias corrosivas
  • Infección viral: algunos virus como el del herpes simple puede ocasionar alteraciones en los revestimientos gástricos. Otro virus que suele atacar es el citomegalovirus.
  • Pacientes con insuficiencia renal
  • Pacientes que estuvieron con respirador artificial

Factores de riesgo

El estilo de vida es determinante cuando existe una propensión a la gastritis. Una vida con estrés, una dieta rica en alimentos procesados o deficiente en nutrientes y el consumo regular de medicamentos (analgésicos especialmente) de venta libre, son los principales factores de riesgo.

Además, padecer sobrepeso, fumar, beber alcohol frecuentemente o tener una vida sedentaria pueden empeorar el panorama.

Según las investigaciones, los adultos mayores a 60 años ya presentan cierta erosión en las paredes estomacales, lo que se traduce a cierta debilidad gástrica. La tasa aumenta si además presenta una infección o tiene deficiencias nutricionales.

Síntomas

La permanente erosión e inflamación del revestimiento del estómago provocan una sobreproducción de ácidos que ocasionan dolor. Además, se altera la absorción de nutrientes en todo el sistema digestivo.

Muchos de estos síntomas pueden confundirse con lo de una úlcera estomacal. A diferencia de la gastritis, las úlceras también pueden afectar parte del intestino y del esófago. Sin embargo, existe otro problema que puede resultar peor que las úlceras: la gastritis crónica.

Por ello la importancia de buscar atención profesional ni bien comiencen los síntomas.

Los signos de gastritis aguda son:

  • Ardores sobre el estómago, malestares similares a una presión. Esto ocurre especialmente después de algunas horas sin comer.
  • Dolor de estómago
  • Náuseas y/o vómitos
  • Hinchazón
  • Inapetencia o, por el contrario, necesidad de “picotear” todo el día. El alimento calma el ardor provocado por los jugos, lo que deriva en una permanente ingesta de comida.
  • Cambios en el peso corporal (inevitablemente, debido a lo explicado en el punto anterior)
  • Hipo
  • Eructos, sensación de “repetir” la comida.
  • Cambios en las deposiciones (las heces se tornan más oscuras)

Puede que los pacientes con gastritis aguda no experimenten síntomas, o estos se manifiesten y espontáneamente acaben. Sin embargo, los pacientes con gastritis crónica manifiestan síntomas que empeoran con el paso del tiempo.

Diagnóstico

Para lograr un diagnóstico de confianza es necesario acudir con un médico especialista en gastroenterología. El profesional hará un examen físico, palpando la zona del abdomen para identificar si se trata, primero, de una indigestión.

Luego puede requerir análisis de laboratorio: de sangre y heces son los más solicitados. Sin embargo, el resultado definitivo se obtendrá a través de una endoscopía.

A través de la endoscopía se podrá observar si existe erosión gástrica, inflamación, enrojecimientos, sangrado o lesiones en las paredes internas del estómago.

Para un buen manejo de los síntomas, evita estos alimentos…

  • FRUTAS CÍTRICAS: Las frutas cítricas contienen un elevado porcentaje de ácidos que empeoran las sensaciones estomacales al ser consumidos Dentro de este grupo entran las toronjas, naranjas, mandarinas, limones y limas (incluso si sólo consumes su jugo).
  • TOMATES: Algunos pacientes toleran mejor que otros los ácidos del tomate, sin embargo, pueden producir el mismo efecto que las frutas cítricas. Si tienes síntomas severos te recomendamos que lo evites en tus recetas.
  • PRODUCTOS LÁCTEOS: Este punto es importante mencionar. Durante muchos años los profesionales de la salud recomendaban beber leche para bloquear los efectos de los ácidos y cubrir el revestimiento mucoso. Sin embargo, ya se ha podido comprobar que este consejo era todo lo contrario. Los especialistas afirman que tanto el calcio, como la proteína de la leche, estimulan la segregación de jugos; empeorando considerablemente los síntomas de la gastritis.

Prueba cómo te sientan estos alimentos y analiza si continúas consumiéndolos o no. Sí se ha podido comprobar que el contenido de probióticos del yogur es capaz de calmar los ardores.

  • ALCOHOL: Beber demasiado alcohol provoca una erosión en el estómago normalmente. En pacientes que no padecen gastritis pueden, en algunos casos, sentir una indigestión. Sin embargo, los pacientes con gastritis pueden sufrir una complicación en su padecimiento. ¿Qué significa esto? Que no es necesario eliminarlo completamente, sino más bien beberlo con cautela.
  • CAFÉ: Contrario a lo que muchas personas creen, el café no causa úlceras estomacales. Sólo está presente en este listado porque se ha comprobado que es una sustancia irritante cuando ya se padece de gastritis, más no es lo suficientemente severa como para producirla.
  • CONDIMENTOS PICANTES: Al igual que la cafeína, los picantes son sustancias que podrían empeorar los síntomas de la gastritis, más no producirla. En este grupo entran todas las pimientas, pimientos, chile, curry, wasabi y salsas picantes.
  • ALIMENTOS PROCESADOS: Los alimentos procesados como harinas refinadas, azúcares, productos de bollería industriales, frituras, comidas rápidas, entre otros, se los considera “alimentos inflamatorios”. Además, especialmente en pacientes propensos a padecerlas, se los clasifica como alergenos que evitan o retrasan la curación.

CONCLUSIÓN

La gastritis es un problema del sistema digestivo, causado por la inflamación del revestimiento de las paredes del estómago. Los síntomas son diversos como ardores, náuseas, dolor en la zona superior del estómago, entre otros. Sin embargo, resultan muy diferentes a los de una indigestión.

Puede ser causada por una infección viral, por el consumo excesivo de alcohol o por consumir demasiados fármacos. La gastritis se clasifica en aguda o crónica, pero ambas deben ser tratadas por un especialista en endocrinología.

¿Padeces esta enfermedad tan común?… ¿Qué solución encontraste? … ¡Cuéntanos tu experiencia!

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