Gastritis

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Gastritis

La gastritis es una enfermedad del tracto digestivo, caracterizada por la inflamación (y posterior daño) de la mucosa gástrica y del revestimiento estomacal. Esta condición no tiene relación con la indigestión y se trata de una complicación más seria. 

Si la inflamación del revestimiento del estómago es algo pasajero, se diagnostica gastritis aguda. En caso de que el problema dure más de un mes y se comienza a visualizar daño, se diagnostica gastritis crónica. 

Clasificación

 

  • GASTRITIS AGUDA: Su aparición es espontánea y dura un corto período de tiempo. Si bien algunos pacientes no experimentan síntomas, otros manifiestan signos severos durante el período activo. El estilo de vida y la dieta puede empeorar o mejorar estos síntomas.
  • GASTRITIS CRÓNICA: Se desarrolla paulatinamente y sus consecuencias graves se observan a largo plazo. La gastritis crónica avanza adelgazando poco a poco la pared de mucosa gástrica aumentando, simultáneamente, las células causantes de la inflamación. Por este motivo, una gastritis crónica no tratada puede ser causa de cáncer gástrico. 
  • GASTRITIS ATRÓFICA: Es un tipo de gastritis crónica donde las células glandulares gástricas se van perdiendo y se sustituyen por tejido fibroso. Esto ocasiona una mala absorción de los nutrientes y un progresivo déficit nutricional. Además, teniendo en cuenta que gran parte del sistema inmunológico se encuentra conectado con el sistema digestivo, se desencadenan diferentes desórdenes autoinmunes. 

 

¿Cuáles son las causas de la gastritis? 

El revestimiento gástrico puede verse alterado por diversos factores. Las causas más comunes que lo producen son:

  • Excesivo consumo de alcohol
  • Consumo de algunos medicamentos como el ibuprofeno (antiinflamatorio no esteroide), aspirinas, naproxeno, entre otros. 
  • Infección estomacal causada por la bacteria Helicobacter pylori
  • Reflujo biliar: la bilis asciende hacia el estómago
  • Estrés

Existen otras causas menos frecuentes:

  • Consumo de cocaína
  • Trastornos autoinmunes que provocan daño gástrico, como la anemia perniciosa
  • Por envenenamiento: ante el consumo de químicos o sustancias corrosivas
  • Infección viral: algunos virus como el del herpes simple puede ocasionar alteraciones en los revestimientos gástricos. Otro virus que suele atacar es el citomegalovirus. 
  • Pacientes con insuficiencia renal
  • Pacientes que estuvieron con respirador artificial

Factores de riesgo

El estilo de vida es determinante cuando existe una propensión a la gastritis. Una vida con estrés, una dieta rica en alimentos procesados o deficiente en nutrientes y el consumo regular de medicamentos (analgésicos especialmente) de venta libre, son los principales factores de riesgo.

Además, padecer sobrepeso, fumar, beber alcohol frecuentemente o tener una vida sedentaria pueden empeorar el panorama. 

Síntomas

La permanente erosión e inflamación del revestimiento del estómago provocan una sobreproducción de ácidos que ocasionan dolor. Además, se altera la absorción de nutrientes en todo el sistema digestivo.

Los signos de gastritis aguda son:

  • Ardores sobre el estómago, malestares similares a una presión. Esto ocurre especialmente después de algunas horas sin comer. 
  • Dolor de estómago
  • Náuseas y/o vómitos
  • Hinchazón
  • Inapetencia o, por el contrario, necesidad de “picotear” todo el día. El alimento calma el ardor provocado por los jugos, lo que deriva en una permanente ingesta de comida.
  • Cambios en el peso corporal (inevitablemente, debido a lo explicado en el punto anterior)
  • Hipo
  • Eructos, sensación de “repetir” la comida.
  • Cambios en las deposiciones (las heces se tornan más oscuras)

Diagnóstico

Para lograr un diagnóstico de confianza es necesario acudir con un médico especialista en gastroenterología. El profesional hará un examen físico, palpando la zona del abdomen para identificar si se trata, primero, de una indigestión.

Luego puede requerir análisis de laboratorio: de sangre y heces son los más solicitados. Sin embargo, el resultado definitivo se obtendrá a través de una endoscopía. 

A través de la endoscopía se podrá observar si existe erosión gástrica, inflamación, enrojecimientos, sangrado o lesiones en las paredes internas del estómago. 

Para conocer más información, lee:

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