¿Qué es la gripe? Previénela con estos consejos saludables

Qué es la Gripe

Esta es una de las enfermedades más comunes durante épocas de frío, sin embargo, existen varias formas de prevenirla.

Antiguamente la gente moría de gripe, ¿por qué? No sólo por los avances en la atención médica, sino también por descubrir la raíz del problema. Todo esto sumado a la calidad de vida que actualmente llevamos.

La gripe es causada por un poderoso virus que podemos prevenir. A continuación, conoce los mejores consejos de prevención y toda la información que necesitas saber de la gripe

¿Qué es la gripe?

La gripe, también denominada gripa, es una infección que afecta generalmente las vías respiratorias. Contrario a lo que el común de la gente cree, la gripe también puede afectar el corazón, el cerebro y hasta los músculos.

Cada año, millones de personas alrededor de todo el mundo la padecen.

La infección es causada por el virus de la influenza, el cual suele alterar la zona nariz, garganta, bronquios y llegar hasta los pulmones (aunque estos últimos rara vez se ven afectados).

Esta enfermedad tiene la característica particular de avanzar sobre la sociedad en forma de epidemia o pandemia. Esto, sumado a que se trata de una infección con cierta mortalidad, genera importantes campañas de concientización y prevención.

Las zonas más afectadas por la gripe son las de climas templados, especialmente durante los meses de otoño e invierno.

Contagio

La gripe es muy contagiosa. Se transmite de persona a persona a través de la saliva, secreciones nasales o mucosidad bronquial. Esto puede ocurrir mientras la persona infectada habla, estornuda o tose a menos de 1 metro de distancia de la otra persona.

El virus ingresa al organismo por la nariz, la boca o los ojos.

Si bien en una semana el paciente comenzará a sentirse mucho mejor y con más energía, se recomienda ser precavido ya que puede que aún contagie. Después de dos semanas desde el inicio de la infección, el contagio es nulo.

Aún no se conoce a ciencia cierta por qué el brote de la enfermedad es durante el invierno. Sin embargo, existen algunas teorías:

  1. Se cree que en invierno las personas pasan mayor tiempo en lugares interiores cerrados. Esto facilita que la infección pase de persona a persona.
  2. Otra hipótesis sostiene que, durante los meses de calor, las secreciones son menores debido a la deshidratación de estas. Esto provoca que la infección no se contagie con tanta facilidad.

Síntomas

En un principio, la gripe puede ser confundida con un resfrío común. Sin embargo, otros síntomas característicos de la infección no tardarán en aparecer como la fiebre, por ejemplo.

Los síntomas más característicos son:

  • Fiebre elevada: más de 38.5º C
  • Ardor o molestias en la garganta
  • Secreción nasal
  • Congestión nasal
  • Dolores musculares y debilidad
  • Un estado de malestar generalizado
  • Dolor de estómago: puede derivar en náuseas o vómitos
  • Cefaleas
  • Dolores articulares
  • Tos seca
  • Lagrimeo de ojos
  • Dolor detrás de los ojos
  • Expectoración de mucosidades hacia el final de la enfermedad

Si bien estos son los síntomas más comunes, muchas personas presentan gripe de manera asintomática o sólo en forma de resfrío común. Vale aclarar que los síntomas de resfriado son menos graves, más duraderos y nunca presentan una fiebre tan elevada.

En otras personas, especialmente en los grupos de riesgo, la infección puede agravarse. En algunas personas puede viajar hasta los pulmones, convirtiéndose en una neumonía. También existe la posibilidad de desarrollar patologías crónicas: enfisemas, bronquitis crónica, asma o insuficiencias cardíacas.

Problemas relacionados a la gripe

La gripe puede empeorar o mutar en otra enfermedad (no grave). Algunas de las patologías más comunes relacionadas a la gripe son:

  • Miositis: inflamación de los tejidos musculares
  • Bronquitis
  • Sinusitis
  • Infección de oído
  • Otitis
  • Neumonía
  • Miocarditis: Inflamación cardíaca
  • Encefalitis: inflamación del cerebro

Pruebas para diagnosticar la gripe

Antes de llegar a un diagnóstico, el médico deberá realizar un examen físico. También consultará sobre los síntomas del paciente.

Algunas de las pruebas de laboratorio son de lo más sencillas. Se trata de un hisopado por el interior de la boca y por fosas nasales. El especialista también puede solicitar un hisopado de garganta (o parte posterior de ésta).

Luego, se analizan las muestras y se determina si el virus está presente en las secreciones.

Tratamiento convencional

Como vimos, la gripe es una infección viral por lo que los antibióticos no tienen efecto. En la mayoría de los casos, la enfermedad dura alrededor de una semana y luego el paciente se recupera espontáneamente.

Existe un grupo de riesgo que puede presentar complicaciones: niños menores de 4 años, ancianos, asmáticos y personas con un sistema inmunológico debilitado.

Salvo en casos graves y en grupos de riesgo (donde se requiere hospitalización también), el tratamiento es sintomático. En promedio, la enfermedad dura alrededor de 15 días, tiempo en el cual el paciente se siente plenamente bien además que ya no hay riesgo de contagio.

Conoce: “15 remedios caseros para la gripe y el control de sus síntomas”

8 maneras efectivas de prevenir la gripe

1. Campañas de vacunación

En muchos países (especialmente en aquellos que cuentan con un gran sistema de salud públicos) se desarrollaron campañas de vacunación anuales. Los grupos de riesgo tienen la obligación de administrarse la vacuna contra la gripe, de manera gratuita.

La vacuna es la trivalente que contiene proteínas inactivas de tres cepas de gripe: 2 subtipos del virus A y uno del virus B.

Como las cepas van mutando a medida que pasa el tiempo, cada año la vacuna contiene modificaciones. Por ello, la vacuna del año anterior no es eficaz durante el año en curso.

La Organización Mundial de la Salud, asesorada por los Centros Nacionales para la Gripe, recomienda dos épocas de vacunación, una para el hemisferio norte y otra para el hemisferio sur. Esto es porque la gripe tiene sus brotes durante el invierno:

  • Vacunación en el hemisferio norte: de octubre a abril.
  • Vacunación en el hemisferio sur: de mayo a septiembre.

Particularidades sobre la vacunación

Los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos recomienda que la vacunación sea durante los meses de otoño. Esto porque el efecto de la vacunación no es inmediato.

Una vez colocada la dosis, la vacuna hace efecto dos semanas después. Es mejor prevenir antes del brote invernal.

Otra peculiaridad para tener en cuenta es que, aún vacunados, todos podemos contraer gripe. Como mencionamos, cada año la gripe va mutando y, por ende, la vacuna también. Puede suceder que el paciente no es inmune a una cepa de gripe en particular y contraerla.

Es decir, no siempre el virus que contraemos coincide con el de la vacuna. Los especialistas intentan predecir qué cepa será la predominante durante la temporada próxima y así reducir la probabilidad de contagio.

2. Prestar atención a la dieta cotidiana

Nuestra dieta cotidiana y nuestros hábitos alimenticios deben componerse de “comida real”. La comida real es aquella que viene directamente desde la naturaleza. Mientras menos cantidad de procesamiento tiene un alimento, mejor es.

Y no estamos hablando de comida orgánica (aunque esta sería la ideal). Hacemos referencia a los alimentos frescos: frutas, verduras, carnes, lácteos poco procesados, frutos secos, semillas y legumbres.

La comida real es la que mejor nos nutre, la que nos ayuda a recuperar o mantener la salud y nos brinda la mayor cantidad de nutrientes posible.

Armar un pequeño huerto y cultivar el alimento propio también es una gran actividad.

En contra partida, tenemos a los alimentos ultra procesados. Este tipo de comidas suelen presentar un valor nutricional nulo. Por el contrario, sólo están llenos de grasas, azúcares y aditivos químicos. Deje este tipo de alimentación de lado porque es muy dañina.

3. Combate la vida sedentaria

Llevar una vida activa, practicando ejercicios al menos tres veces a la semana, es la mejor forma de impulsar el sistema inmunológico. La vida sedentaria promueve el sobrepeso, además de otros desequilibrios importantes como el hormonal.

Durante épocas invernales quizás cuesta más salir a entrenar, sin embargo, los especialistas han descubierto que es un gran tratamiento preventivo.

Michael Flynn, investigador de la Universidad de Purdue, afirma que 30 minutos de ejercicio unas 3 a 4 veces por semana, es suficiente para mantener el sistema inmune activo.

Por el contrario, aumentar esta dosis puede resultar desfavorecedor para el cuerpo, volviéndolo más propenso a desarrollar infecciones.

4. El buen descanso previene la gripe

Según el Harvard Women’s Health Watch uno de los principales efectos colaterales del mal descanso, es un sistema inmunológico debilitado.

Cuando enfermamos, especialmente cuando padecemos infecciones como gripe, nuestro cuerpo se siente débil y queremos dormir. Este deseo es una necesidad real del organismo.

A la hora de prevenir, es igual de importante. El cuerpo necesita descansar para sintetizar bien los nutrientes, reparar tejidos y promover la secreción de hormonas y células blancas.

Si el organismo no encuentra momentos de descanso, el resultado será un sistema de defensas alterado, un desbalance hormonal y un aumento en las posibilidades de infecciones.

5. Menos estrés y más disfrute

El estrés es uno de los grandes problemas de salud del mundo posmoderno. Es la puerta de entrada a un sinfín de afecciones agudas y crónicas.

El profesor Laurel Mellin de la Universidad de California, San Francisco, asegura que el 80% de los problemas de salud actuales se desencadenan por el estrés.

El estrés abre camino a un complejo sistema de desequilibrios químicos en el cuerpo que nos llevan a disfunciones serias. Cefaleas, problemas de visión, trastornos alimenticios, trastornos de sueño y un sistema inmunológico deprimido suelen ser los primeros síntomas.

Mellin recomienda un tratamiento muy efectivo contra el estrés: Disfrutar más.

Así como el estrés provoca desequilibrios peligrosos, el disfrute hace todo lo contrario. Realizar actividades de placer nos permite segregar hormonas y neurotransmisores relacionados con el bienestar y el goce.

Ve: “Triptófano: ¿Qué es y para qué nos sirve?”

Si llevas una vida con estrés procura hacer tiempo también a tus momentos de diversión y ocio para mantener la gripe, y otras infecciones comunes, fuera de tu cuerpo.

6. No olvidar la vitamina D

Otro gran problema actual de la población urbana es la deficiencia de la vitamina D. Este nutriente lo sintetiza nuestro propio cuerpo cuando nos exponemos a los rayos del sol y es muy importante para conservar una buena salud.

El investigador Dr. Michael Holick, especialista en vitamina D, asegura que el sol es la mejor fuente de vitamina D. Los alimentos “fortificados” con ella no representan un gran beneficio para el cuerpo.

Tomar un poco de sol al día, con seguridad y respetando los horarios permitidos, son suficientes para recuperar el sistema inmune.

7. Multivitamínicos para recuperar la fuerza

Muchas personas son propensas a las infecciones no sólo por un sistema inmune débil, sino también por un cuerpo debilitado. Si el organismo no está fortificado no puede luchar contra la gripe, ni contra ninguna enfermedad.

Los suplementos multivitamínicos naturales pueden ser una gran herramienta de salvación pasajera, mientras reordenas tu vida y mejoras los hábitos cotidianos.

Puedes conseguir multivitamínicos integrales naturales en cualquier tienda naturista. Estos resultan mucho mejor que los sintéticos ya que el cuerpo los reconoce y asimila mucho mejor. Son lo más parecido a una comida equilibrada y nutritiva (lo cual no significa que las suplante, sino que las complementa).

Si comienzas un tratamiento con multivitamínico, no olvides prestar atención a los demás consejos de prevención contra la gripe: buena hidratación, buena alimentación, ejercicios, exposición al sol y sin estrés.

8. El azúcar refinado es un mal innecesario

Si deseas prevenir la gripe y mantener una buena salud general, debes abandonar el azúcar refinado. Es un ingrediente completamente innecesario y dañino que no aporta ningún tipo de beneficio al cuerpo… todo lo contrario.

El azúcar debilita el sistema inmune y ayuda a las bacterias, hongos y parásitos a crecer y colonizar en diferentes partes del cuerpo.

Cambiar a endulzantes naturales es un hábito al que te acostumbras rápidamente. La miel pura o la stevia son excelentes para nuestra salud.

CONCLUSIÓN

La gripe es una enfermedad infecciosa muy contagiosa. Los grupos de riesgo deben tener especial cuidado para evitar complicaciones y afecciones crónicas.

Para prevenir la enfermedad, existen campañas de vacunación gratuita en algunos países, especialmente si entras en alguno de los grupos de riesgo (mayores de 65 años, asmáticos, pacientes con un sistema inmune debilitado). También los niños menores de 5 años pueden recibirla.

Por otro lado, si padeces gripe ten presente estos consejos y evitarás contagiar a otros:

  • Ante cualquier malestar, procura quedarte en casa. Especialmente si usas el transporte público, trabajas o estudias en lugares cerrados.
  • Mantente a una distancia de 2 metros de niños y ancianos.
  • Cubre tu rostro al toser o estornudar. Idealmente hazlo con la cara interna de tu brazo o con el antebrazo. De esta manera evitas diseminar el virus por las superficies con tus manos.
  • Lava bien tus manos. Durante una semana puedes usar jabones antisépticos, especialmente si convives con otras personas.
  • Airea bien la habitación y desinféctala.

Ahora que conoces todo esto… ¡Previene la gripe!

¿Alguna vez recibiste la vacuna antigripal? … ¿Cuál fue tu experiencia?

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