Infecciones de transmisión sexual: Toda la información importante que necesitas saber (PARTE 1).

Infecciones de transmisión sexual: Info importante

Las infecciones de transmisión sexual, actualmente, están es aumento. Desafortunadamente no contamos con la información adecuada, generando pánico o provocando la falta de ayuda profesional.

Conocer a fondo los síntomas, las características generales de cada una y el tratamiento no sólo tranquiliza, sino que incentiva a buscar ayuda médica. Los especialistas son nuestros aliados y las enfermedades venéreas deben dejar de ser un tabú para que la información llegue a todos lados.

El sexo seguro es nuestro principal tratamiento preventivo, aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre él y cómo evitar las infecciones de transmisión sexual que tienen complicaciones graves cuando no son tratadas correctamente o a tiempo.

¿Qué son las infecciones de transmisión sexual (ITS)?

Las infecciones de transmisión sexual son enfermedades que se transmiten de una persona a la otra a través de algún tipo de contacto sexual. Este contacto puede ser: sexo vaginal, sexo anal o sexo oral.

Todas las infecciones de transmisión sexual se originan por el ataque de bacterias, virus, parásitos u hongos que desencadenan una amplia lista de síntomas (aunque también hay casos asintomáticos). Este tipo de problemas de salud encierra una amplia gama de afecciones mucho más comunes de lo que creemos.

La comunidad científica ha identificado más de 20 tipos diferentes de enfermedades de transmisión sexual (ETS, otro nombre con el que suelen denominarlas). La mayoría de ellas atacan tanto a hombres como a mujeres por igual, aunque estas últimas suelen tener peores consecuencias en caso de no buscar ayuda a tiempo.

Incluso las embarazadas que padecen infecciones de transmisión sexual son las que más riesgos corren, pudiendo provocar grandes daños a la salud del feto. La enfermedad puede llegar hasta el útero con consecuencias graves o el niño puede ser contagiado al nacer.

Virus, bacterias u hongos

El tratamiento recomendado para las enfermedades causadas por bacterias, hongos o parásitos son los antibióticos. A través de ellos, y muchas veces combinados con otros fármacos de uso tópico u óvulos en mujeres, se consigue recuperar la salud efectivamente.

Sin embargo, no hay tratamiento para los virus, ni cura alguna. A través de tratamientos farmacológicos se puede mantener la enfermedad bajo control y se realiza un manejo de síntomas que garanticen la calidad de vida del paciente.

Si bien las ETS pueden ser peligrosas, ten presente que la mayoría de ellas son fáciles de tratar y su detección es a través de pruebas sencillas y rápidas.

El uso de preservativos y campos de látex son las mejores formas de cuidarse para no contraer alguna de las infecciones de transmisión sexual que veremos a continuación.

Principales infecciones de transmisión sexual (primera parte)

1. CLAMIDIA

La clamidia es una de las enfermedades más comunes y se origina a causa de un ataque bacterial. En Estados Unidos solamente, al año, alrededor de 3 millones de personas entre 14 a 25 años contraen clamidia.

Si bien una vez detectada es fácil de tratar con antibióticos, la mayoría de los casos es asintomática por lo que la persona no sabe de su enfermedad. Así como un tratamiento a tiempo es sencillo, una falta de él puede traer graves consecuencias de salud a lo largo de los años.

La bacteria se encuentra en el esperma, en el líquido preeyaculatorio y en las secreciones vaginales. Ataca diferentes partes del cuerpo como el pene, la vagina, el cuello del útero, ano, uretra, ojos y garganta.

Se transmite a través del sexo vaginal, anal u oral y se puede prevenir con el uso del preservativo. Raras veces el contagio puede darse por tocarse los ojos con las manos con secreciones infectadas. Otra vía de contagio es el parto: La madre puede contagiar al bebé durante el parto vaginal.

No te contagias clamidiasis cuando compartes vaso, por besos, abrazos, toser, sentarte en un inodoro o tomarte de la mano con alguien infectado.

Síntomas

Como mencionamos, la clamidia puede ser asintomática. También suele suceder que los síntomas aparecen mucho tiempo después de haber contraído la enfermedad.

Presta atención a los siguientes síntomas y signos de alerta:

  • Dolor o ardor al orinar
  • Molestias durante el sexo
  • Dolores en el bajo vientre
  • Cambios en el flujo vaginal: se vuelve de un color más amarillo y posee un olor fuerte o penetrante.
  • Sangrados anormales entre los períodos menstruales.
  • Pus o secreciones blanquecinas y acuosas segregadas por el pene.
  • Sensibilidad extrema en los testículos.
  • Inflamación de uno o ambos testículos.
  • Dolores, secreciones e incluso sangrados alrededor del ano
  • Ojos infectados: ojos rojos, sensibles, con picazón y secreciones. Suele confundirse con conjuntivitis.
  • Garganta infectada (un síntoma muy poco frecuente): dolor y ardor en la garganta especialmente al deglutir los alimentos, por ejemplo.

Como la mayoría de las personas no presentan síntomas, la mejor manera de estar seguros es a través de controles periódicos. Las pruebas de infecciones de transmisión sexual son muy seguras.

2. GONORREA

La gonorrea (otro nombre con que se la suele conocer es blenorragia) también es una enfermedad causada por una bacteria. Resulta una de las infecciones de transmisión sexual más comunes, atacando principalmente a adolescentes y adultos jóvenes de entre 20 a 30 años.

Se contagia a través del sexo sin protección, es decir que usar preservativo es suficiente para prevenirla. La bacteria se encuentra en el semen, líquido preeyaculatorio y secreciones vaginales. El contagio se produce cuando estos entran en contacto con los genitales, el ano o la boca (incluso cuando no existe una penetración completa del pene).

Otra forma de contagio es al tocarte los ojos con la mano con secreciones infectadas. El parto vaginal es la tercera vía de contagio si la madre está infectada ya que se lo transmitirá al niño.

Infecta al pene, la vagina, el cuello uterino, el ano, la uretra, la garganta y los ojos. Sin embargo, puede ser tratada fácilmente con antibióticos.

Una prueba de infecciones de transmisión sexual es suficiente y segura para diagnosticarla. El diagnóstico temprano evita problemas de salud a futuro.

Síntomas

La gonorrea es generalmente asintomática y se la considera una “enfermedad silenciosa” ya que, aunque el paciente no sabe que la contrajo, la infección avanza capaz de desarrollar problemas graves de salud. Una de las consecuencias más severa es la infertilidad.

Otro problema común es confundir los síntomas de la gonorrea con otras enfermedades.

Las personas con vagina que se contagian de gonorrea generalmente no presentan síntomas, por ello la importancia de las pruebas de ETS.

Cuando hay síntomas, estos aparecen alrededor de una semana después de haber contraído la infección. Algunos de ellos son:

  • Dolor o ardor al orinar
  • Flujo vaginal anormal: de color amarillento y puede tener rastros de sangre.
  • Sangrado anormal entre períodos menstruales.
  • Secreciones amarillas, blancas o verdes que salen del pene.
  • Sensibilidad e inflamación de los testículos.
  • Picazón en el ano.
  • Secreciones anales.
  • Dolor o complicaciones al defecar.

La gonorrea que infecta al ano suele ser asintomática, sin embargo, es igualmente muy contagiosa. Una de las formas más rápidas que tiene el paciente de propagar la infección hacia otras partes del cuerpo es al limpiarse después de hacer sus necesidades en el baño.

3. VERRUGAS GENITALES

Las verrugas genitales son muy comunes y se originan por ciertos virus del Papiloma humano. Si bien pueden resultar molestas o antiestéticas, no son peligrosas y resultan sencillas de tratar.

Generalmente, las verrugas aparecen en los genitales y alrededor del ano. Algunos tipos del Virus del Papiloma Humano (VPH O HPV por su nombre en inglés) son los encargados de formarlas, más vale aclarar que no son los mismos que causan cáncer.

Los tipos de virus de VPH se diferencian en:

  • De alto riesgo: infecciones que si no son tratadas a tiempo pueden convertirse en cáncer.
  • De bajo riesgo: infecciones que causan verrugas en vulva, vagina, cuello uterino, recto, ano, pene y/o escroto.

Esta es la infección de transmisión sexual más común y cuenta con la particularidad de que muchas veces desaparece por sí sola. Al año, aparecen alrededor de 360.000 casos nuevos (cifras pertenecientes sólo al país de Estados Unidos).

Contagio

El contagio de las verrugas genitales se produce por el contacto piel con piel con una persona infectada. Generalmente durante el sexo vaginal, anal u oral, sin embargo, no requiere de penetración o eyaculación para que se produzca la propagación del virus.

El virus se transmite incluso cuando la otra persona no presenta verrugas visibles.

Raramente la madre contagia de verrugas al bebé durante el parto vaginal.

Las verrugas genitales no son las mismas que aparecen en cualquier otra parte del cuerpo. ¿Qué significa esto? Que no te contagiarás verrugas genitales, aunque la otra persona las posea en la mano, por ejemplo.

Los pacientes con verrugas y síntomas visibles son más propensos a transmitir la infección.

Para evitar el contagio, en primer lugar, existe una vacuna contra el Virus del Papiloma Humano que sirve para prevenir la mayoría de los casos de verrugas vaginales. En segundo lugar, el uso de preservativos o barreras de látex disminuye la posibilidad de contagio, más no presentan una efectividad superior (el contagio se produce piel con piel y puede haber verrugas en lugares donde el condón no llega a cubrir).

Si notas que la otra persona tiene verrugas visibles, evita mantener contacto sexual con ella.

Síntomas

Las verrugas genitales son protuberancias de color piel, aunque también pueden presentarse blanquecinas. El aspecto es similar a pequeños trozos de coliflor, presentando una o varias verrugas al mismo tiempo. El tamaño también varía ya que las hay grandes o pequeñas.

Las verrugas pueden ocasionar algo de picazón, pero en términos generales no causan molestias o dolores.

Aparecen varias semanas después del contagio, pueden ser meses e incluso años. Esto hace complicado conocer la fecha aproximada del contagio, ni la persona que poseía la infección.

Otra característica particular de esta enfermedad es que pueden poseer el virus y contagiarlo, más nunca tener verrugas.

Particularidades

Las infecciones de transmisión sexual son bien disímiles y actúan de formas diferentes también. Es necesario tener en cuenta algunas particularidades de las verrugas genitales para lograr un buen tratamiento, pero también para que no perjudiquen nuestra vida cotidiana.

En primer lugar, otras enfermedades también causan protuberancias de la piel por ello es importante acudir con un especialista que analice el caso y no sacar conclusiones apresuradas, ni propias.

Las protuberancias pueden ser pápulas, papiloma cutáneo, lunares, hemorroides, herpes, etc. Si sospechas o encuentras algo extraño en los genitales, con ayuda profesional lograrás un diagnóstico respecto a los bultos que presentas.

En segundo lugar, las verrugas no siempre son visibles o pueden tardar años en aparecer. Suele suceder que muchas parejas creen que hubo un engaño cuando aparecen las verrugas, sin embargo, puede resultar que alguno de los dos tenía el virus desde antes de estar en pareja.

Además, otra curiosidad es que, si uno de los dos posee el virus sin haber tenido nunca síntomas, puede transmitirlo al otro; el cual quizás sí desarrolle síntomas visibles.

Tratamiento

En una primera instancia el médico necesitará realizar un examen físico. El mismo se puede realizar en el consultorio del especialista.

Si bien estamos hablando de una de las infecciones de transmisión sexual más leve e incluso que se cura sola, también puede pasar que las verrugas se multipliquen o cambien su tamaño y sean cada vez más grandes.

Dependiendo del lugar donde se encuentren, será el tratamiento para eliminarlas. Algunos de los tratamientos más utilizados son:

  • Productos químicos que se aplican sobre cada verruga para detener su crecimiento. Se aplica una vez a la semana, durante varias semanas.
  • Cremas de uso tópico externo con ácidos que queman la verruga. Este tratamiento también es prolongado: dura varias semanas.
  • Crioterapia: las verrugas se eliminan a partir de la aplicación de frío.
  • Quemar las verrugas a través de pequeños impulsos eléctricos.
  • Extirpación electro quirúrgica: Se elimina la verruga con un bisturí y un cable de electricidad.

Recuerda que esto dependerá en gran medida del tamaño de las verrugas y el lugar donde se encuentren. Realiza todas las consultas pertinentes con el especialista ya que cada tratamiento puede tener diferentes reacciones adversas. Aunque algunos de ellos suenen de temer, son prácticas simples, seguras y muy eficaces que se acompañan de anestésicos locales para que no sufras molestias.

Los fármacos de venta libre para tratar verrugas externas, no se deben aplicar para el tratamiento de verrugas genitales.

4. HEPATITIS B

La hepatitis B es una de las infecciones de transmisión sexual más graves, sin embargo, es fácil de prevenir y evitar.

La enfermedad afecta al hígado, no tiene cura y es causada por el virus de la hepatitis B o también llamado VHB.

Contagio

Es una enfermedad sumamente contagiosa que se propaga a través del semen, las secreciones vaginales, la sangre o la orina. Algunas de las situaciones de contagio son:

  • Mantener relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin ningún tipo de medida preventiva. El preservativo o las barreras de látex durante el sexo oral funcionan para evitar el contagio.
  • Compartir rasuradoras o cepillos de dientes con una persona infectada. Estos elementos de uso personal pueden contener rastros de sangre.
  • Compartir agujas: esta práctica se da en personas drogadictas, al realizarse alguna perforación en el cuerpo o al hacerse algún tatuaje, por ejemplo.
  • La madre embarazada puede transmitir la enfermedad al hijo durante el parto, ya sea por cesárea o parto vaginal.

Si bien estamos hablando de una enfermedad sumamente contagiosa, no se transmite a través de la saliva. No te contagiarás de hepatitis B al compartir alimentos o utensilios. Tampoco al abrazar, dar la mano, toser, besar o amamantar.

Síntomas

Como mencionamos, la hepatitis B no tiene cura, sin embargo, muchas personas no saben que la contrajeron ya que también resulta asintomática en la mayoría de los casos. Las estadísticas afirman que la mitad de los adultos que la padecen, no tienen síntomas.

Cuando los síntomas aparecen, suelen confundirse con los de la gripe por su similitud. Estos ocurren entre las 6 semanas y los 6 meses posteriores al contagio.

Los síntomas y señales más comunes de la hepatitis B son:

  • Fatiga y desgano generalizado
  • Dolor abdominal
  • Falta de apetito
  • Náuseas y/o vómitos
  • Urticaria, erupciones cutáneas.
  • Fiebre
  • Dolores en las articulaciones
  • Cefaleas
  • Orina de color oscuro
  • Heces de color grisáceo o de un tono más claro que el normal
  • Ictericia: la parte blanca de los ojos y el tono de la piel en general se vuelven amarillos. Esto se debe por un aumento de la bilirrubina en el organismo.

Los síntomas duran algunas semanas, aunque en algunos casos persisten durante meses.

Como es una enfermedad grave y muchas veces asintomática, busca ayuda profesional y pide realizar las pruebas para infecciones de transmisión sexual si mantuviste relaciones sin protección o crees haber estado expuesto al virus de otra forma.

Recuerda que es una enfermedad muy contagiosa y estar en contacto con un mínimo rastro de fluido corporal infectado es suficiente para contraerla.

Tratamiento

La buena noticia de la hepatitis B es que, si bien no tiene cura, casi siempre desaparece por sí sola después de cuatro a ocho semanas. 9 de cada 10 adultos que la contraen se curan completamente después de cierto tiempo, gracias a la actividad del propio sistema inmunológico.

Las recomendaciones generales son beber mucha agua, mantener reposo y una dieta liviana. También se aconsejan analgésicos de venta libre en caso de que el paciente presente molestias corporales (dolores de cabeza, musculares o articulares). También antipiréticos para controlar la fiebre.

Sin embargo, otros pacientes pueden presentar hepatitis B prolongada, los cuales necesitarán de algunos medicamentos más fuertes para lograr controlar los síntomas hasta que esta se haya ido finalmente.

Desafortunadamente, 1 de cada 20 adultos infectados se convertirá en portador de la enfermedad. ¿Qué significa esto? Que padecerá una hepatitis crónica y, en caso de no tener los cuidados pertinentes, contagiará con la infección a otras personas por el resto de su vida.

Otro problema de la hepatitis B crónica es que causa graves problemas de salud al paciente. El hígado se ve seriamente afectado y puede desarrollar cirrosis e incluso cáncer. Una de cada cinco personas con hepatitis crónica muere a causa de esta enfermedad.

La hepatitis B crónica es algo muy común en los bebés que se contagian de la infección durante el parto. No obstante, a través de un tratamiento inmediato, el bebé puede recuperarse por completo.

Prevención

La hepatitis B se puede prevenir efectivamente a través de la vacuna contra el virus de la hepatitis B. También se puede prevenir utilizando preservativo y barreras de látex al mantener encuentros sexuales.

Los chequeos periódicos son imprescindibles y buscar ayuda profesional ante cualquier sospecha.


Te recomendamos seguir la lectura en nuestro próximo artículo “Enfermedades de transmisión sexual: Información importante para cuidar tu salud y la de tu pareja (PARTE 2)” donde seguiremos compartiendo más información sobre las infecciones de transmisión sexual. En la segunda parte podrás conocer las características generales del herpes, el VIH/ SIDA, el virus del papiloma humano, moluscos contagiosos; para luego finalizar con nuestro tercer artículo “” sobre piojos púbicos, sarna, sífilis y tricomoniasis.


Recuerda que todas estas enfermedades se pueden prevenir sólo hay que contar con la información correcta y así evitar serios problemas de salud. Comparte lo que aquí leíste con tu gente querida ya que esto también debería formar parte de la educación sexual de todos los adultos.


Aquí te mostramos algunos tratamientos llevados a cabo por la medicina natural que funcionan para calmar los síntomas (no son tratamientos de curación, para eso necesitas fármacos recetados). Los paliativos, además, fortalecen el sistema inmunológico. Conoce más en nuestro artículo “Tratamientos naturales para las ITS: ¿Qué hacer ante estas enfermedades que están en aumento?”.


Si quieres conocer a qué hacemos referencia cuando hablamos de sexo seguro, te recomendamos leer nuestro artículo “¿Qué es el sexo seguro? Esto debes hacer para evitar las Infecciones de transmisión sexual” .


Para conseguir un diagnóstico certero, son necesarias las pruebas de laboratorio. De esta forma no sólo podrás recuperar tu salud rápidamente y evitar consecuencias graves, sino también que evitas el contagio hacia los demás. En el artículo “¿Cuándo, cómo y quiénes deben realizarse las pruebas de ETS?” te brindamos esta información.

3 thoughts on “Infecciones de transmisión sexual: Toda la información importante que necesitas saber (PARTE 1).”

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