Beneficios increíbles de la manteca de karité para reparar el cabello y mejorar la piel

La manteca de karité es uno de los productos naturales más buscados en la actualidad debido a su gran poder de reparación. Su composición única ayuda tanto a hidratar la piel como a mejorar el estado general del cabello.

Si bien estos son los beneficios más destacados, existen otros tratamientos importantes que necesitamos conocer para sacar el máximo provecho. La industria cosmética la emplea para un sinfín de aplicaciones, sin embargo, podemos realizar también nuestros propios productos de belleza sin aditivos químicos nocivos.

Aquí te contamos las principales propiedades de esta manteca, para conocerla a fondo e incluirla en tus rutinas de belleza.

¿Qué es la manteca de karité?

La manteca se obtiene a través de un proceso realizado sobre los frutos del árbol de karité. Es decir que su nombre se debe exclusivamente a la planta de la cual se obtienen dichas drupas. ¡Conozcamos más acerca de ella!

El árbol de karité

El karité es un árbol originario de las sabanas del Oeste africano. Es una especie muy longeva ya que cada uno puede vivir hasta 300 años. Por la riqueza y composición del suelo, crece de manera salvaje en la zona de Burkina Faso, Costa de Marfil, Sudán y Mali.

Su nombre significa “árbol de mantequilla” debido al producto que se puede elaborar con sus frutos. Su nombre científico es Vitellaria paradoxa.

Posee un tronco grande, de hasta 1 metro de diámetro. Las partes más codiciadas son sus frutos que aparecen después de 15 años. Tradicionalmente se le llaman “nueces”, aunque se trata de drupas que contienen una almendra en su interior.

El árbol alcanza la adultez a los 30 años donde se pueden obtener alrededor de 20 kilos de drupas (que equivalen a 5 kg de almendras secas, lo que sería 1 kg de manteca de karité)

Producción de manteca de karité

La producción de manteca de karité es una de las principales fuentes de ingresos de mujeres de África del Este.

En un principio, se debe realizar la recolección del fruto maduro y el lavado de las almendras, para luego ser trituradas. Finalmente se tuestan y se pasan por una especie de molino que forma una pasta de contextura más bien líquida.

A través de un batido manual se logra separar la mantequilla del resto de compuestos. Se lleva a ebullición y se filtra para purificarla.

De este proceso se obtiene una manteca de karité purificada, color miel y puede ser consumida.

También se puede obtener mantequilla a partir del prensado en frío (para no perder propiedades de las grasas) y en tal caso se emplea para uso cosmético.

El color de este último producto es marfil (blanquecino), no fue sometido a cocción para refinar y el proceso de producción es similar, aunque requiere de más cuidados: Luego del batido manual, los ácidos grasos quedan en la superficie de la pasta líquida y se retiran. Se dejan reposar, escurrir y se prensa la manteca de karité para su comercialización.

¿Qué es y cuál es la composición de la manteca de karité?

Como mencionamos, la manteca de karité se obtiene a partir del triturado y cocción de la almendra del fruto del árbol de karité. Es un producto muy codiciado, elaborado para múltiples fines, suave y con diversas propiedades.

La manteca de karité es comestible por lo que forma parte de muchos platillos locales de la África Occidental. También suele emplearse como sustituto de la manteca de cacao.

Por su riqueza en ácidos grasos se trata de una sustancia sumamente hidratante para la piel. La industria cosmética ha desarrollado alrededor de ella múltiples productos de belleza muy exitosos. En su composición podemos encontrar:

  • Ácido oleico (45% a 50%)
  • Ácido esteárico (30% a 40%)
  • El ácido linolénico (5% a 15%)
  • Ácido palmítico (5% a 9%)
  • Ácido linoleico (4% a 5%)

También es rica en vitamina A y vitamina E. El mejor producto que puedes encontrar en el mercado es aquel prensado en frío, 100% puro y sin ningún aditivo químico.

¿Es segura su aplicación?

La textura de la manteca de karité es suave, no se derrite a temperatura ambiente y es de consistencia más bien firme. Sin embargo, se puede suavizar con el calor de las manos para mejorar su aplicación.

En comparación con otros aceites de origen vegetal, esta manteca tiene cantidades bastantes más significativas de ácidos grasos saturados. Le siguen los aceites de semilla de uva, de oliva y de canola.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ingresó la manteca de karité al listado de “sustancias seguras”. Si bien forma parte de numerosos tratamientos de belleza, también la encontramos en algunos alimentos como sustituto de la manteca de cacao.

Propiedades de la manteca de karité

La manteca de karité sin refinar, la de uso cosmético, cuenta con maravillosas propiedades. Colmada de vitamina A, está recomendada para embarazadas, tratamiento de dermatitis e hidratación profunda en diversas partes del cuerpo.

Al aplicarla de forma tópica, brinda suavidad de manera inmediata, cambiando el aspecto y textura de la piel.

El uso y la producción de manteca de karité son milenarios. Incluso se cree que la mismísima Cleopatra la utilizaba para el cuidado de su piel.

Algunos de los beneficios más conocidos son:

  • Hidratante para la piel y el cabello
  • Protege la piel de la acción del polvo y el viento (erosión y sequedad)
  • Tratamiento de eritemas (manchas rojas en la piel) y eczemas
  • Previene arrugas y estimula el metabolismo celular (tratamiento antienvejecimiento)
  • Ayuda en la cicatrización de las heridas y otras lesiones en la piel, como dermis escamosa.

Incluso las investigaciones científicas avalan este poder hidratante, reafirmante y antienvejecimiento.

Un estudio publicado en el American Journal of Life Sciences afirma que el poder de la manteca de karité radica en su capacidad de estimular la producción de colágeno. El colágeno es una proteína presente en la piel (entre otros) y es el encargado de brindarle elasticidad y resistencia. Es decir, el colágeno es esencial para evitar las arrugas y los signos de envejecimiento.

Por otro lado, el Centro Nacional de Información Biotecnológica publicó una investigación que afirma que tanto el fruto como la mantequilla pura de karité, presentan grandes compuestos antitumorales y antiinflamatorios.

6 beneficios de la manteca de karité que necesitas conocer

1. Hidratación profunda del cuero cabelludo

La manteca de karité es excelente para acabar con problemas del cuero cabelludo, especialmente la sequedad y la descamación de este (una de las principales causas de caspa, por ejemplo).

Al aplicarla de manera tópica genera humedad a la vez que sella los poros para no perderla nuevamente. Incluso genera una protección evitando el daño que el medio ambiente puede generar.

Otro efecto sumamente importante es el de acondicionar tanto el cuero cabelludo como las fibras capilares. Brinda alivia a la picazón, mientras que vuelve el cabello sedoso y con más iluminación.

Al tratarse de un humectante natural saludable, puedes aplicarlo siempre que lo necesites sin presentar reacciones adversas. Mejora la apariencia de la piel, el cuero cabelludo y el cabello desde la primera aplicación.

Para su correcta aplicación, calienta un poco de manteca de karité en las puntas de los dedos y frótala en el cuero cabelludo. Luego estira hacia el largo del pelo, dejando actuar durante 20 minutos. Cubre con un gorro plástico. Finalmente enjuaga con abundante agua.

Si además necesitas dar volumen a la melena, antes de peinar, aplica un poco de manteca de karité desde el medio del largo del cabello, hacia las puntas.

2. La manteca de karité es un antiinflamatorio para la piel

Se cree que la hidratación es la principal característica de la manteca de karité, sin embargo, es su propiedad antiinflamatoria lo que realmente le añade su valor.

La mayoría de los productos de belleza que se encuentran en el mercado contienen productos químicos que, a la larga, tienen un efecto inflamatorio. Si bien el resultado primero puede ser la hidratación, el uso prolongado termina afectando a la piel.

La manteca de karité no sólo humecta de manera profunda, sino también cuida la salud cutánea. El uso prolongado y regular de este producto tiene un efecto antiinflamatorio, ayuda a mejorar el aspecto, protege de las inclemencias del tiempo y combate el accionar de los radicales libres.

En el Journal of Oleo Science publicó un estudio sobre los poderes de la manteca de karité donde se afirma que la propiedad antiinflamatoria deriva de un compuesto denominado cinamato de etilo. El cinamato de etilo es el éster del ácido cinámico, presente también en la canela. Es un agente antitumoral importante que beneficia nuestro organismo de múltiples formas.

3. Previene y trata la dermatitis del pañal

Utilizar manteca de karité como barrera de protección ayuda a evitar problemas comunes como la dermatitis del pañal. Este tratamiento no sólo funciona en personas adultas, sino también sobre las pieles sensibles de los bebés.

Es un producto seguro y delicado que puede aplicarse diariamente sin correr ningún tipo de riesgo, incluso funciona como tratamiento curativo cuando la dermatitis ya se ha desarrollado.

Por sus propiedades antiinflamatorias y antifúngicas, la manteca de karité proporciona un cuidado integral ayudando a paliar los síntomas como ardor, inflamación, lesiones. Picazón, sarpullidos, erupciones, etc. A su vez protege de ataques de microorganismos patógenos.

Además, un breve masaje sobre las piernas con manteca de karité ayuda activar la circulación sanguínea a través del calor, evitar las lesiones por rose, promover la regeneración celular y mejorar la producción de colágeno.

Si no deseas exponer al bebé a tratamientos químicos, adquiere manteca de karité pura y obtendrás el mejor producto regenerativo y protector de la piel, sin aditivos.

4. La manteca de karité posee propiedades antienvejecimiento

Uno de los mejores secretos para evitar el envejecimiento prematuro de la piel es mantener un correcto balance y contenido de humedad natural. La humectación, además, mejora la apariencia de la piel cuando existen algunas arrugas pequeñas como patas de gallo o líneas de expresión.

Como tratamiento preventivo, la manteca de karité cruda fomenta la regeneración celular de los tejidos del rostro y “ablanda” la piel, evitando la aparición de las primeras líneas y arrugas.

El American Journal of Life Sciences publicó un estudio llevado a cabo con 30 voluntarios. La mitad de ellos empleó la manteca de karité de forma cotidiana como tratamiento antiage, mientras que el otro grupo utilizó cremas regulares del mercado (con aditivos químicos). Se concluyó que la manteca de karité desaparecía varios signos de envejecimiento, en menor tiempo.

Otra investigación realizó la misma experimentación, pero el objetivo era tratar pieles secas, envejecidas y delicadas en 49 voluntarios. El tratamiento consistía en la aplicación diaria de manteca de karité, dos veces en el día. Así se descubrió que este tratamiento además de mejorar la calidad y el aspecto de la piel evitaba también los daños causados por el foto envejecimiento (daño ocasionado por la exposición continuada al sol).

5. Tratamiento para las estrías

La reducción de las estrías cuando éstas ya se han desarrollado es un gran tema para el mundo de la estética. Se cree que los únicos tratamientos posibles son con láser, mientras que la manteca de karité llega para darnos una segunda opción debido a su contenido natural de vitamina A.

La vitamina A presente en la mantequilla de karité ayuda a mejorar la apariencia de cualquier cicatriz de la piel, por lo que también funciona a la hora de tratar estrías.

Las mujeres embarazadas, incluso, pueden aplicar este producto de manera regular, diariamente como tratamiento preventivo contra las estrías, antes de su aparición.

Otras mujeres también la utilizan a diario para mejorar el aspecto de la piel con celulitis, suavizando e hidratando la zona.

6. Ayuda con el tratamiento de síntomas causados por el medio ambiente (quemaduras, erosión, sequedad)

Aplicar manteca de karité cruda diariamente al despertar, resulta una gran barrera protectora contra las quemaduras por el viento, la sequedad por el ambiente y las lesiones por la exposición solar.

Sus propiedades hidratantes penetran profundamente a la vez que produce una capa protectora en la superficie, sellando la humedad interna y evitando la erosión del ambiente.

Además, es un excelente tratamiento para talones secos y agrietados, codos secos y oscurecidos, y rodillas ásperas.

Por estos cualidades es que la manteca de karité está presente en la mayoría de los productos de belleza naturales del mercado. No sólo los tratamientos antiage la contienen, sino también los protectores solares. Lee bien las etiquetas antes de comprar un producto de estas características ya que así te aseguras de evitar los productos químicos contaminantes y abrasivos, a la vez que aprovechas las bondades del karité.


Si deseas saber cómo aplicar estos beneficios y propiedades en productos de belleza natural, te recomendamos leer nuestro artículo: “Los mejores tratamientos caseros con manteca de karité. ¡Elabora tus propios productos de belleza natural!”


Preguntas frecuentes sobre la manteca de karité

¿Qué tipos de manteca de karité existen?

Las diferencias entre las mantecas de karité que conseguirás en el mercado radican en el refinamiento y la cantidad de aditivos que pueden llegar a presentar. Las mantecas refinadas suelen perder algunas de las propiedades antes vistas, sin embargo, suelen utilizarse mucho para el consumo.

Por otro lado, las que tienen aditivos químicos no son de buena calidad ya que las sustancias añadidas producen una pérdida en la calidad del producto.

Lo más recomendado e importante es conseguir una manteca de karité 100% pura y cruda (sin refinar).

Según lo publicado por el American Shea Butter Institute el ácido cinámico presente en la manteca de karité (la sustancia antiinflamatoria presente también en la canela, que vimos anteriormente) presenta su mayor concentración cuando ésta se encuentra sin refinar.  Es decir que a menor pureza en la manteca de karité, menor ácido cinámico y poder antiinflamatorio.

La manteca de karité pura es de un color beige claro, casi blanco, y con un característico aroma a nuez. Las mantecas de karité refinadas alteran su composición química, al igual que sus propiedades naturales, y por ello adquieren un color ámbar. Además, podrás notar que presentan aditivos químicos porque también adulteran su fragancia añadiendo sustancias perfumadas.

¿Dónde se puede comprar la manteca de karité?

La manteca de karité puede comprarse en cualquier tienda local de alimentos y productos naturales. Suelen llamarse “tiendas naturistas”. También en mercados orgánicos o ferias de productores, aunque es necesaria una certificación que avale la seriedad, seguridad y calidad del producto.

También se puede adquirir en línea en diversos mercados online que realizan envíos a domicilio en todo el mundo.

Otra opción es en negocios de belleza o de tratamientos para la piel. En el sector de “cosmética natural” suelen venderse diferentes tipos de manteca de karité. Asegúrate leer bien las etiquetas y comprar la opción pura, 100% natural, cruda (sin refinar a través del calor).

¿Cómo conservar la manteca de karité?

La manteca de karité sin refinar generalmente está envasada en un recipiente hermético. Al no tener ningún tipo de aditivo químico, puede cambiar un poco su consistencia o color. Podrás notar que los días de clima más frío puede estar un poco más dura al contacto, mientras que los días de calor será más fácil de deslizar por la piel.

Se recomienda dejar en dicho recipiente, alejar de la luz del sol, del calor y utilizar dentro de los 18 meses posterior a la fabricación de la manteca ya que luego de este tiempo puede que algunas propiedades se vean alteradas.

Otras mantequillas con conservantes o aromatizantes pueden presentar una variación en la fragancia volviéndose ésta más fuerte con el paso del tiempo. Aquellas que presentan conservantes suelen permanecer sin ningún tipo de modificación, incluso pasados los 24 meses.

¿Cuáles son las precauciones que debemos tener a la hora de aplicar manteca de karité?

La manteca de karité es un producto seguro que no presenta riesgos para la salud.

Las personas que tienen alergia a los frutos secos pueden presentar algún tipo de reacción al aplicarse manteca de karité.

Otra posible reacción la pueden presentar las personas alérgicas al látex ya que este producto contiene un mínimo porcentaje de látex natural, propio de las resinas de la planta.

Si bien las posibilidades de presentar una reacción adversa ante estas situaciones son mínimas, se recomienda que las personas sensibles se realicen una prueba de parche antes de aplicar manteca de karité en cualquier parte del cuerpo.

La prueba consiste en aplicar una pequeña cantidad de producto en el antebrazo, dejar actuar y esperar si se presenta algún efecto adverso. En caso de suceder, se debe enjuagar con abundante agua y suspender la aplicación.

CONCLUSIÓN

La manteca de karité es un producto que se obtiene de los frutos del árbol de karité. Posee grandes poderes humectantes y antiinflamatorios que ayudan a mejorar el aspecto de la piel y el cabello.

Además, tiene compuestos antitumorales y protectores que evitan lesiones producidas por el sol, el viento y el medio ambiente.

El producto más recomendable es aquel 100% natural, puro, sin refinar y que no presente aditivos químicos.

¿Conocías todos estos beneficios y propiedades de la manteca de karité? …. ¿Qué tratamiento llevas a cabo con ella?

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