¡Neumonía! Qué es y cuáles son sus síntomas

Neumonia

La neumonía es una peligrosa enfermedad respiratoria. Sin el tratamiento adecuado y en combinación con otras enfermedades subyacentes, hasta puede ser mortal.

La infección suele comenzar en las vías superiores y luego, por complicaciones, se aloja en los pulmones. Los grupos de riesgo, como niños, ancianos y asmáticos, corren más peligro que el resto de los pacientes.

Si deseas conocer qué es la neumonía, sus síntomas, factores de riesgo y tratamiento, sigue leyendo a continuación.

Neumonía en números

La neumonía es una de las principales causas de muertes infecciosas en niños, alrededor de todo el mundo. El 15% de todas las defunciones en menores de 5 años, son causadas por esta enfermedad.

En 2015, se calcula que fallecieron 920.136 niños de neumonía.

De las muertes totales en adultos, el 7% son causadas por neumonía.

La American Lung Association confirmó que existen más de 30 diferentes tipos de neumonías. Todas dependen del origen, aunque en su mayoría son víricas.

Por fortuna, gran parte de los casos de neumonía no son graves y se clasifican como “neumonía ambulante”. Es decir, un caso aislado, leve y que con buen tratamiento presenta buen pronóstico para el paciente.

Esta enfermedad puede prevenirse a través de vacunación y eliminando los focos infecciosos.

En la mayoría de los casos, la neumonía surge por complicaciones de otras enfermedades como la gripe y la bronquitis. Otras razones por las que se puede contraer son a través de contagio o exposición a ciertos químicos nocivos.

¿Qué es la neumonía?

La neumonía (también denominada pulmonía) es un tipo de infección respiratoria, que afecta directamente a la función pulmonar. Los pulmones se llenan de mucosidad y/o pus.

Las partes más afectadas son los alvéolos. Los alvéolos son sacos que se llenan de oxígeno y dan lugar a la respiración.

La infección y las secreciones llenan los alvéolos, disminuye el espacio del aire y dificultan la respiración.

Dicha infección puede ser causada por virus, bacterias u hongos, aunque las víricas suelen ser las más comunes. Esto no sólo determina el tipo de neumonía, sino también los síntomas y la intensidad de estos.

En un principio, los síntomas son similares ya que, al ser una enfermedad respiratoria, las vías aéreas, garganta y pulmones se sensibilizan. Tos, secreciones, ardores y malestares generalizados. Luego, la fiebre tiende a empeorar y los síntomas también.

Las estadísticas confirman que, tres días después de contraída la infección, es cuando los síntomas comienzan a ser más severos. El principal es la dificultad para respirar, sumado a ataques de tos dolorosos.

Síntomas de Neumonía

La variedad e intensidad de los síntomas que el paciente experimenta, dependen exclusivamente de la causa de la neumonía. Virus, bacterias u hongos pueden ocasionarla y provocar diferentes reacciones en el organismo.

También dependerá de su estado físico, historial médico (si presenta o presentó otras enfermedades), fortaleza del sistema inmunológico, edad y estilo de vida (los pacientes fumadores, por ejemplo, presentan más riesgos y síntomas que aquellos que nunca han fumado).

Además, cuando el organismo pelea contra una enfermedad tan importante como la neumonía, el sistema inmune se debilita. Así, el cuerpo queda a merced de nuevos microorganismos patógenos que empeoren la situación.

Síntomas comunes de neumonía

Como mencionamos, los síntomas pueden variar de paciente a paciente, dependiendo el origen de la infección y el estado de la persona. Sin embargo, a continuación, te contamos los más comunes:

  • Tos severa: Puede ser persistente, con ataques frecuentes y muy dolorosa.
  • Tos productiva: Se denomina tos productiva a la tos con expulsión de flema. La tos intensa puede lesionar la garganta por lo que podría presentar algunas gotas de sangre. A su vez, la flema puede ser de coloración amarilla o verdosa.
  • Fiebre: En un principio, la fiebre es leve y en la mayoría de los casos no se eleva (algunos pacientes sí presentan fiebre alta, pero a las 48 hs se debería regularizar, de lo contrario hay que buscar ayuda médica nuevamente). Si la infección es bacteriana, la fiebre será leve, aunque durará varios días.
  • Problemas estomacales: náuseas, diarrea o falta de apetito.
  • Respiración con dificultad: Sibilancias, sensación de falta de aire, pecho cerrado y falta de aliento.
  • Desgano: Falta de energía, somnolencia y dolores musculares.
  • Dolores punzantes en el pecho: Durante los ataques de tos, al respirar y cuando el paciente se mueve.
  • Palpitaciones: Se dan cuando la fiebre es muy alta. También cuando el paciente no puede respirar tranquilamente.
  • Cefaleas: delirios, confusión, sudoración, escalofríos y temblores. También están relacionados a la fiebre y el malestar generalizado.
  • Deshidratación: En niños muy pequeños. Esto se debe a que se niegan a beber o comer. En la mayoría de los casos se necesita de internación y control médico permanente.
  • Convulsiones: En niños menores de 5 años.

¿Cuánto tiempo dura la neumonía?

Más allá del origen diverso de la infección, cada paciente también reacciona de formas diferentes. Es decir, no sólo difiere la causa infecciosa, también el estado del organismo de cada uno.

Mientras que algunos presentan síntomas dos días después de desarrollar la infección, otros los presentan una semana después. Hay quienes experimentan síntomas sólo por 24 hs.

En términos generales, la neumonía dura de dos a tres semanas. El contagio suele perdurar hasta 10 días después de contraer la infección y se debe tener especial cuidado con esto.

Algunos pacientes, al sentirse mejor en pocos días, vuelven a la vida normalmente sin tener en cuenta la posibilidad de contagio.

La interrupción del reposo también es peligrosa. Si el paciente mejora y no mantiene cuidados mínimos, puede desarrollar complicaciones severas a los pocos días. Esto es por el estado del sistema inmunológico.

Causas

Como pudimos ver una numerosa cantidad de agentes pueden provocar neumonía. Todas las personas pueden contraerla, en cualquier época del año.

Sin embargo, las investigaciones mencionan 5 agentes que suelen ser los principales causantes de la enfermedad. Conocerlos ayuda a la prevención y mejora el control de esta:

  1. Bacterias patógenas: Son bacterias que logran llegar con facilidad a los pulmones e inician la infección. La Streptococcus pneumoniae (afecta especialmente a niños) y la Haemophilus influenzae tipo b. La Pneumocystis jiroveci suele asociarse a la neumonía en niños que ya cuentan con otros virus como el VIH.
  2. Químicos tóxicos: vapores industriales, contaminación y humo de cigarrillo. Todos estos factores debilitan el sistema inmunológico.
  3. Virus: El más común que afecta a los pulmones es el virus sincitial respiratorio.
  4. Infección por hongos.
  5. Mycoplasma: Son un tipo de bacterias que no presentan pared celular por lo que no pueden ser tratadas con antibióticos, como las otras.

Factores de riesgo

  • Padecer otras infecciones respiratorias (como gripe, laringitis, bronquitis, resfriados) aumenta las posibilidades de desarrollar neumonía.
  • Tener alguna enfermedad crónica como EPOC o fibrosis quística.
  • Presentar desnutrición.
  • Consumir medicamentos que comprometen al sistema inmunológico.
  • Adultos mayores: Las estadísticas informan que son más propensos por padecer cierto grado de deterioro en el organismo.
  • Pacientes con virus que afectan el sistema inmunológico como el VIH, trastornos autoinmunes, hepatitis, etc.
  • Niños con enfermedades respiratorias frecuentes.
  • Haber sufrido una cirugía recientemente.
  • Bebés alimentados con fórmula. La leche materna aumenta considerablemente la respuesta inmunológica de los bebés.
  • Estar expuesto a químicos contaminantes como smog, hollín, químicos nocivos, etc.
  • Fumar.
  • Pasar demasiado tiempo en lugares reducidos y poco ventilados. En especial si son muy concurridos por mucha gente.
  • Pacientes con problemas para deglutir ya sea por parálisis, derrame cerebral, Párkinson, etc.
  • Padecer enfermedades inflamatorias. Estas debilitan y afectan el sistema inmune.  

¿Cómo prevenir la neumonía?

Todos los especialistas están de acuerdo en que el mejor tratamiento siempre es la prevención.

La primera decisión que se debe tomar es eliminar cualquier factor de riesgo. Especialmente si presentas daño pulmonar, problemas respiratorios o ya padeces de gripe, resfriado o bronquitis.

¿Cómo lograrlo?

Empecemos por la base: Mantén una buena alimentación que ayude a fortalecer el cuerpo e impulse la actividad del sistema inmunológico.

En segundo lugar: abandona el cigarrillo o (si eres fumador pasivo) solicita a la persona que vive contigo, fume en un lugar apartado en pos de tu salud. Idealmente, convéncelo de abandonar el hábito por la buena salud de todos.

La Organización Mundial de la Salud, dice al respecto:

“Se puede prevenir la neumonía mediante la inmunización, la nutrición adecuada y el tratamiento correspondiente de los factores ambientales.

La neumonía causada por bacterias se trata con antibióticos, sin embargo, sólo un tercio de los niños con neumonía reciben los que necesitan”.

Es indispensable realizar la vacunación correspondiente:

  1.  contra la gripe, todos los años.
  2. Contra la neumonía
  3. Contra la enfermedad neumocócica.

¿La neumonía se contagia?

Sí, la neumonía es contagiosa, propagándose de persona a persona con bastante facilidad.

Sin embargo, esta no es la única forma de contraerla.

La mayoría de los virus y bacterias que pueden generar una neumonía ya están presentes en el organismo de muchos de nosotros. Algunos en la garganta, otros en las fosas nasales.

Mientras que algunos pueden generarnos un catarro o un resfriado, otros no presentan síntoma alguno.

El problema real comienza cuando los microorganismos dañinos logran ingresar a las vías respiratorias, alcanzar los pulmones y afectarlos.

En este caso, el sistema inmunológico del paciente juega un rol esencial, ya que será el que determine si dicho microorganismo podrá crecer, proliferar e infectar. Por este motivo, es que las diferentes campañas de prevención hacen hincapié en el cuidado inmunológico de toda la familia.

¿De qué forma se contagia?

Podemos contagiarnos de pulmonía de las siguientes formas:

  • Estar con un paciente infectado y este tose o estornuda sobre nosotros.
  • En caso de no cubrirse, podemos contagiarnos por gotitas de secreciones suspendidas en el aire.
  • Además, en el aire, los organismos patógenos pueden propagarse hacia superficies.
  • Exponerse a la sangre de un paciente con neumonía.
  • Durante el parto, la infección puede ser transmitida de la madre hacia el bebé si éste estuvo expuesto a la sangre de su progenitora.

Tratamiento convencional

Nunca está de más volver a repetirlo: Las infecciones causadas por virus no se pueden tratar con antibióticas.

La neumonía bacterial, generalmente se cura con un antibiótico llamado amoxicilina.

En todos los casos, el paciente puede controlar los síntomas con analgésicos de venta libre, expectorantes y broncodilatadores en caso de que un especialista lo crea necesario.

Durante el tratamiento el reposo es fundamental, la buena nutrición y cuidar al organismo de los cambios abruptos de temperatura. Tampoco se recomiendan los sobre -esfuerzos.

En la mayoría de los casos, el tratamiento es ambulante. La hospitalización no es necesaria, salvo en casos de emergencia: bebés deshidratados, fiebre muy elevada en niños, personas con enfermedades crónicas, pacientes desnutridos, etc.

CONCLUSIÓN

La neumonía es una infección que afecta las funciones pulmonares. Los pulmones se llenan de secreciones como mucosidades o pus.

Puede originarse por bacterias, virus u hongos. De cada tipo de neumonía dependerá la intensidad y gravedad de los síntomas, al igual que el tratamiento.

Es una enfermedad muy grave en niños menores de 5 años, siendo la principal causa de muerte infecciosa. Llevar a cabo el tratamiento adecuadamente es fundamental, aunque la prevención resulta aún mejor.

Las campañas de prevención afirman que las vacunas resultan el mejor tratamiento preventivo y que así se salvan miles de vidas al año.

Conoce: “Prevención y remedios naturales para la neumonía”

¿Qué opinión tienes al respecto?… ¿Has padecido esta enfermedad? … ¿Algún tratamiento preventivo falló?…

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