Poliomielitis: qué es, síntomas, vacuna y tratamiento

Poliomielitis: qué es, síntomas, vacuna y tratamiento

La poliomielitis es una enfermedad que, en algún momento, fue erradicada de la población occidental. En el último tiempo los movimientos antivacunas han resurgido una discusión antigua sobre la efectividad de la vacuna. Esto, a su vez, fue acompañado por una decisión de no vacunar a los niños lo cual derivó en una polarización de opiniones.

Más allá de lo pensamientos personales y las decisiones que se lleven a cabo como padres, aquí te contaremos de qué se trata esta enfermedad, cuáles son sus causas, síntomas y tratamientos convencionales.

¿Qué es poliomielitis o parálisis infantil?

La poliomielitis, también conocida como polio o parálisis infantil, es una enfermedad infecciosa que ataca el sistema nervioso. La causa un virus denominado poliovirus que afecta, principalmente y como su nombre lo indica, a niños.

Según los informes, los niños más afectados son aquellos entre 4 a 15 años que viven en climas templados, de veranos calientes e inviernos no tan fríos.

Es una enfermedad contagiosa. La transmisión se realiza a través de las secreciones respiratorias del paciente infectado o a través de las heces (por una mala higiene y se produce un contagio fecal- oral).

Sólo en el 1% de los casos el virus logra ingresar, a través del torrente sanguíneo, al sistema nervioso central. Una vez que logra ingresar, el poliovirus ataca y destruye las neuronas motoras, causando parálisis y debilidad muscular (de allí deriva el nombre “parálisis infantil).

La poliomielitis es una infección muy peligrosa, capaz de desarrollar consecuencias severas. En su forma aguda provoca una inflamación en las neuronas de la médula espinal ocasionando parálisis, atrofia muscular y deformidades. Cuando las complicaciones son más severas, la parálisis puede ser permanente e incluso mortal cuando paraliza el diafragma.

¿Cómo afecta al sistema nervioso?

En el momento del contagio, el virus de la poliomielitis ingresa al organismo por la boca e infecta a las primeras células que se encuentran en la faringe, para luego dirigirse hacia las mucosas intestinales.

El virus ingresa a las células, secuestra el sistema que se encuentra funcionando saludablemente en esa célula benigna y lo utiliza para reproducirse. Esto ocurre en las células gastrointestinales durante una semana aproximadamente. Desde allí infecta luego las amígdalas, el tejido linfoide de los intestinos y los ganglios cervicales donde ya se ha reproducido en abundancia.

Finalmente, puede ser absorbido hacia el torrente sanguíneo y logra penetrar en todo el cuerpo.

Una vez en el torrente sanguíneo, el poliovirus puede sobrevivir y seguir multiplicándose por hasta 17 semanas. Raramente el virus consigue alcanzar el sistema nervioso central. Sin embargo, cuando esto ocurre, se produce una reacción inflamatoria localizada de las meninges (membrana que rodea y cubre al cerebro). Esta condición se denomina meningitis aséptica no paralítica.

Según los especialistas, el virus no busca atacar el sistema nervioso central, sino que se da como un evento oportunista ya que el poliovirus no recibe ningún beneficio al alojarse allí. Los mecanismos por los que la poliomielitis ataca el Sistema Nervioso Central no son del todo conocidos y resultan un misterio aún para la ciencia.

¿Cómo se contagia la poliomielitis?

La poliomielitis se contagia al ingerir alimentos u otras sustancias contaminadas con el virus, a partir de las heces de una persona infectada o por secreciones respiratorias.

Suele suceder cuando la persona no se lava correctamente las manos luego de ir al baño o luego de estornudar. El virus ingresa al cuerpo a través de la boca (lo que se denomina ruta fecal oral, cuando la contaminación producida por heces termina siendo ingerida por una persona sana).

Síntomas de la poliomielitis

La poliomielitis es una infección que se presenta, en el 95% de los casos, como asintomática. Al no producir ningún tipo de síntoma es muy difícil de controlar, especialmente su propagación.

Sólo entre del 4% al 8% de los casos la poliomielitis es sintomática y los signos evidentes pueden presentarse de tres formas diferentes:

  1. POLIO ABORTIVA: Los pacientes con poliomielitis abortiva no conocen de su enfermedad ya que se expresa a través de síntomas similares a los de la gripe. Los más comunes son fiebre, dolor de garganta, infección en las vías respiratorias superiores, diarrea y desgano generalizado. Los pacientes pueden recuperarse por completo.
  2. POLIO NO PARALÍTICA: Se asocia a la meningitis aséptica y ocurre en el 1% al 5% de los casos de polio sintomática. Los pacientes presentan síntomas neurológicos como sensibilidad a la luz y rigidez en el cuello. Los pacientes pueden recuperarse en un 100% luego de padecer polio no paralítica.
  3. POLIO PARALÍTICA: Es la forma más grave de poliomielitis, pero ocurre entre el 0.1% al 2% de los casos sintomáticos. Esta situación acontece cuando el virus logra pasar del tracto intestinal hacia el sistema nervioso. El poliovirus ataca a los nervios encargados de controlar los músculos respiratorios y los de las extremidades. La infección debilita brazos y piernas, genera parálisis muscular, dificultades respiratorias e incluso la muerte.

Vacuna contra la poliomielitis

La vacuna contra la poliomielitis es el único tratamiento que evita que las personas contraigan la enfermedad.

La infección pudo ser controlada a partir del año 1949 cuando el bacteriólogo John Franklin Enders logró cultivar el virus en el laboratorio, dentro de tejidos. A partir de esta técnica, el epidemiólogo Jonas Salk desarrolló una vacuna para los tres tipos de poliomielitis conocidos.

Una vez realizadas las pruebas de seguridad pertinentes, finalmente en 1954 comenzó la inoculación.

En el año 1964 se autoriza la vacuna trivalente desarrollada por Albert Sabin que se diferenciaba de la anterior porque ya no era inyectable, sino oral.

En el año 1988 la Organización Mundial de la Salud llevó a cabo una campaña masiva de vacunación, a lo largo de todo el mundo con el objetivo de erradicar la enfermedad de una vez por todas.

  • En el año 1994 se considera que los 36 países de la región americana se encontraban libres de poliomielitis.
  • La región del Pacífico consiguió ser declarada libre de la infección en el año 2000.
  • En el año 2001, según la entonces directora de la OMS, se registraron menos de mil casos de polio en todo el mundo.
  • El 21 de junio de 2002 la Organización Mundial de la Salud declaró a la región europea libre del virus.
  • En mayo de 2014 se lanza una alerta por extensión de poliomielitis en Pakistán, Afganistán, Siria, Iraq, Camerún y Guinea Ecuatorial.
  • El 24 de octubre de 2019 se confirma la erradicación del virus de la polio tipo 3 en todo el mundo.

¿Cómo actúa la vacuna contra la poliomielitis?

En todo el mundo se emplean dos tipos de vacunas contra la poliomielitis:

  1. La vacuna Salk (IPV): Es inyectable y consiste en una dosis de poliovirus inactivados o muertos. El problema con esta vacuna es que no existe una protección de las mucosas intestinales por lo que la persona no puede ser infectada por el virus (ya que desarrolla anticuerpos), pero sí podría ser portadora y contagiar a personas no vacunadas.
  2. La vacuna Sabin (OPV): Es oral y se emplean poliovirus atenuados que logran una mutación para luego desarrollar anticuerpos. Las personas vacunadas con OPV quedan inmunizadas y tampoco pueden ser portadoras de la enfermedad.

Secuelas a largo plazo

La enfermedad aguda dura aproximadamente 2 semanas, si es asintomática probablemente el paciente no se entera de su condición. Cuando existe un ataque al sistema nerviosos central, la enfermedad es igual de corta, pero con consecuencias que pueden durar toda la vida.

Algunos pacientes no pueden recuperar la movilidad total de sus extremidades ya que éstas parecen “marchitarse” durante la infección.

Otros pacientes pueden desarrollar una condición denominada “Síndrome Postpolio”, propio de pacientes sobrevivientes a la infección. Comienza entre los 10 a 40 años posteriores de haber contraído poliomielitis. Suele sucederle del 20% al 40% de los pacientes curados.

El síndrome progresa lentamente y produce síntomas similares a los de la infección propiamente dicha: fatiga, dolor muscular, cefaleas y atrofia muscular en nuevas células o en las mismas que habían sido atacadas anteriormente.

Tratamiento de la poliomielitis

Al tratarse de un virus, la poliomielitis no tiene cura farmacológica. Los antibióticos no son recomendados para atacar virus, sino bacterias.

Esta infección dura alrededor de 2 semanas y se va espontáneamente cuando el cuerpo consigue desarrollar los anticuerpos. Pueden quedar secuelas o no, pero el objetivo durante la enfermedad es paliar los molestos síntomas.

En la antigüedad, una de las primeras medidas era ayudar al paciente con la respiración para evitar su muerte por parálisis de los músculos respiratorios. Se los colocaba en una máquina denominada “pulmón de acero” que evitaba que los músculos del pecho se contrajeran y facilitaba la respiración.

Además, se impedía la movilidad de la extremidad afectada para controlar mejor el progreso de la enfermedad. Sin embargo, con el paso del tiempo, los especialistas advirtieron que esta medida no ayudaba al paciente a mejorar su condición.

Finalmente se optó por tratar los síntomas como una gripe común: reposo, mucho liquido y paliativos contra la fiebre y el dolor corporal.


Si necesitas conocer algunos tratamientos caseros y naturales contra la poliomielitis, te recomendamos leer nuestro artículo: “Remedios caseros contra la polio: 5 tratamientos naturales para controlar los síntomas”.


CONCLUSIÓN

La poliomielitis es una infección causada por el poliovirus que ingresa al organismo por consumir sustancias (alimentos o bebidas) contaminadas con heces de una persona infectada.

El virus ingresa y se desarrolla en las células del tracto gastrointestinal. En el menor de los casos logra pasar al torrente sanguíneo y finalmente alterar el sistema nervioso central. Puede provocar parálisis e incluso la muerte.

Por fortuna, la vacunación masiva ha logrado que la enfermedad se erradique en casi todos los países del mundo.

Cuéntanos…. ¿Conocías toda esta información?…

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