Estos son los mejores remedios caseros con ajo, ¡PARA ACABAR CON MÚLTIPLES ENFERMEDADES!

remedios caseros con ajo

Desde hace siglos diferentes civilizaciones desarrollaron remedios caseros con ajo para el tratamiento de diversas enfermedades. Este alimento resulta un verdadero tesoro del mundo natural, contando con maravillosos beneficios y grandes propiedades para la salud.

En otra oportunidad conocimos los estudios científicos que avalan su poder curativo (ver el artículo detallado más adelante), sin embargo, hoy conoceremos cómo elaborar aquellos remedios ancestrales que tanto bien han hecho por la salud.

Propiedades medicinales del ajo

Antes de conocer algunos de los mejores remedios caseros con ajo, es necesario conocer que este alimento es uno de los más poderosos antibióticos del mundo natural.

Originario de Asia Occidental, forma parte de grandes recetas del mundo culinario, sin embargo, juega un papel fundamental en las medicinas alternativas, muy empleado en Egipto e India.

Los beneficios han sido comprobados científicamente, aunque en la práctica ya los habíamos descubierto. A través de los diferentes remedios caseros con ajo, aprovechamos las siguientes acciones terapéuticas:

  • Por tener sustancias ricas en azufre, es un importante antibiótico y antiséptico natural
  • Aporta enzimas, vitamina A, B1, B2, C, niacina, manganeso, calcio, entre otros.
  • Es un poderoso bactericida capaz de eliminar el estafilococos, estreptococos, salmonela, etc.
  • Tiene poderes antifúngicos
  • Favorece el sistema inmunológico, aumentando la producción de glóbulos blancos
  • Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre
  • Su consumo regular disminuye el colesterol y los triglicéridos

Si necesitas conocer más sobre cuáles son los beneficios y las propiedades del ajo, en detalle, te invitamos a leer el artículo: “Propiedades y beneficios del ajo ¡Un súper alimento!”


Los mejores remedios caseros con ajo

1. Tratamiento contra la gripe

Existen numerosos remedios caseros con ajo para lograr una pronta recuperación de la gripe. Esto se debe a que el ajo es un poderoso antiviral que fortalece el organismo para que elimine el virus rápidamente.

Además, también ayuda con el control de los síntomas.

Dicho poder curativo deriva de una sustancia activa que presenta el ajo denominada alicina. La alicina se activa cuando el ajo es machacado o triturado. Es decir que, para aprovechar sus propiedades, debemos procurar machacar y consumirlo crudo.

Una de las recetas más conocida para elaborar un jarabe contra la gripe es la siguiente:

Ingredientes:

  • 6 dientes de ajo
  • Jugo de 1 limón grande
  • 300 ml de agua pura

Preparación:

  • Pela bien los dientes de ajo y machácalos. Viértelos al vaso de la licuadora junto con el agua.
  • Por otro lado, exprime el limón en el momento exacto en que usarás el jugo. De esta forma pierde la menor cantidad de propiedades posible.
  • Inmediatamente, añade el jugo a la licuadora y licua todo hasta formar un jarabe homogéneo.
  • Filtra el preparado para quitar los trozos que pueden haber quedado sin procesar.
  • Conserva sólo el líquido en una botella de vidrio, con tapa hermética.

Tratamiento:

Al contener limón, este brebaje es ideal para el tratamiento de síntomas también. Las enfermedades respiratorias se caracterizan por la presencia de mucosidades, congestión nasal, ardor de garganta, tos, presión en el pecho, etc.

Bebe 3 cucharadas del jarabe al día, para una pronta recuperación.

TIP: Entre los diversos remedios caseros con ajo, existen algunos preventivos muy efectivos. Comer dos dientes de ajo crudo, diariamente, durante épocas de frío puede ayudar a prevenir la gripe.

2. Remedios caseros con ajo para eliminar las verrugas

Las verrugas del cuerpo se desarrollan por la acción de un virus, más específicamente: el virus del papiloma humano.

Por los efectos antivirales del ajo, podemos llevar a cabo un tratamiento intensivo que frene el crecimiento hasta eliminarlo por completo.

Elementos que necesitarás:

  • 1 diente de ajo
  • 1 vendaje desinfectado
  • Mortero de especias

Tratamiento:

  • Pela muy bien el diente de ajo. Quita cualquier brote, en caso de tener alguno.
  • Colócalo en el mortero y machácalo bien hasta formar una pasta. Puede que esto te lleve algunos minutos.
  • Inmediatamente coloca la pasta sobre la o las verrugas a tratar.
  • Cubre con un trozo de venda desinfectada y deja actuar durante toda la noche
  • Al otro día, al despertar, remueve el vendaje, enjuaga con abundante agua y aplica una nueva pasta.
  • Cubre y deja actuar durante el día, hasta la noche antes de dormir.
  • Repite hasta que la verruga seque y se desprenda por sí sola. Esto suele suceder alrededor del día 4 o 5.

TIP: Otra forma de combatir las verrugas, aunque el tratamiento es más lento, es frotando un ajo sobre la zona a tratar. Recuerda siempre que lo hagas, debes cortar un trozo para que el compuesto se active, luego frota suavemente para no lesionar la piel. Repite esto varias veces al día.

3. Tratamiento para combatir las várices

Por ser un vaso dilatador importante, algunas personas emplean sus beneficios para crear remedios caseros con ajo y tratar las varices, especialmente aquellas que se encuentran más cerca de la superficie.

El único factor en contra de este tratamiento es la constancia. Se requiere de varias semanas para comenzar a ver los resultados. Sin embargo, la buena noticia es que se trata de una rutina segura y poco invasiva, comparada a otros tratamientos estéticos del mercado.

Para llevarlo a cabo necesitarás:

  • 6 dientes de ajo
  • 50 ml de aceite de oliva
  • El jugo de 1 limón

Preparación:

  • Vierte el aceite de oliva en un frasco de vidrio, con tapa hermética.
  • Corta todos los dientes de ajo en finas láminas y añádelos al frasco.
  • Finalmente exprime el limón y de inmediato mezcla el jugo con el resto de los ingredientes. De esta forma evitas que se oxide y pierda propiedades.
  • Tapa el recipiente y deja macerar al menos por 12 horas.

Tratamiento:

  • Vierte un poco del preparado sobre la zona a tratar.
  • Masajea de manera circular, por algunos minutos hasta que sientas el calor. Puedes hacer movimientos de drenaje también, recuerda siempre comenzar desde un extremo y hacer circular hacia el corazón.
  • El ungüento servirá para varias aplicaciones, luego deberás elaborar uno nuevo.
  • Aplica al menos dos veces al día para activar la circulación y evitar la inflamación. Si bien la desinflamación es el principal resultado que notarás, luego de un par de semanas verás que las venas varicosas desaparecen poco a poco.
  • Recuerda que la circulación sanguínea no sólo se mejora a través de remedios caseros con ajo tópicos, sino también a través del consumo regular de este.

4. Ajo para regular la presión arterial

Otros de los remedios caseros con ajo más famosos, se relacionan a la presión arterial. El consumo regular de ajo se ha podido comprobar científicamente, ayuda al tratamiento de personas hipertensas.

Sin embargo, por aportar potasio que elimina el exceso de sodio en la sangre, este alimento también es bueno para controlar la presión arterial cuando se dispara. Prepara este jarabe diurético cuando tu presión sufra algunos picos difíciles de controlar con los medicamentos convencionales, recetados por un especialista:

Ingredientes:

  • 2 cabezas de ajo
  • 100 g de azúcar blanco
  • 250 ml de agua pura

Preparación:

  • Pela las dos cabezas de ajo y ralla todos los dientes, finamente.
  • Agrégalos a un frasco de vidrio y cúbrelos con el agua.
  • Finalmente añade el azúcar y mezcla muy bien.
  • La preparación debe tener una consistencia líquida. Si necesitas más agua, no dudes en agregar algunos mililitros más. También es importante que el azúcar se disuelva por completo.

Tratamiento:

Bebe dos cucharadas de este brebaje al día, cuando tu presión se dispare sin motivo alguno. Recuerda que estos remedios caseros con ajo no son un sustituto de las recomendaciones médicas.

5. Jarabe expectorante y para combatir la tos

Este jarabe cuenta con múltiples propiedades. Combina el poder antiviral y antibiótico del ajo y la miel. A su vez presenta una suavidad única ideal para dolores de garganta, garganta irritada, ataques de tos, etc.

Todos los ingredientes refuerzan el sistema inmunológico a la vez que permiten la eliminación de las mucosidades adheridas en las paredes de los senos paranasales y los conductos respiratorios.

Te aconsejamos realizar esta receta ni bien se termine de cocinar el ajo. De esta forma evitarás perder muchas de las propiedades que contiene.

Ingredientes:

  • 1 diente de ajo
  • 75 g de miel pura
  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen

Preparación:

  • Lava muy bien el ajo, sin pelarlo. Cocínalo hasta que esté tierno. La temperatura de cocción no debe superar los 60º C para que conserve todas sus propiedades.
  • Deja templar y luego retira su piel. En ese instante, pícalo bien.
  • Viértelo en un recipiente de vidrio, junto con el resto de los ingredientes.

Tratamiento:

  • Consume una cucharada del jarabe cada vez que sientas picazón, ardor o irritación. Los remedios caseros con ajo y miel tienen grandes propiedades calmantes.
  • También puedes consumirlo ante la presencia de flema o por tos productiva.
  • Este remedio no puede ser consumido por niños menores de 3 años, ni por personas alérgicas a la miel o al polen

6. Tratamiento calmante para dolores óseas y articulares

Por ser rico en selenio, azufre y alicina, el ajo es un gran tratamiento para los dolores articulares y de huesos. Muy utilizado por personas que padecen osteoartritis debido a su capacidad de reducir la inflamación (algunas investigaciones científicas afirman que las personas con artritis poseen niveles bajos de selenio).

Los remedios caseros con ajo suelen poseer propiedades antirreumáticas, por lo que casi todos suelen funcionar bien si son consumidos con este propósito.

Ingredientes:

  • 2 dientes de ajo
  • 30 g de aceite de semillas de mostaza

Preparación:

  • Como el objetivo es obtener un aceite rico en propiedades, debemos fusionar ambos ingredientes: machaca los dientes de ajo y cocínalos en el aceite de mostaza.
  • Procura que el aceite no se queme, sin embargo, los ajos deben tornarse de un color marrón muy oscuro, casi negros.
  • Apaga el fuego y deja que la preparación entibie.
  • Cuando esto suceda, filtra el preparado y conserva el aceite en un recipiente de vidrio.

Tratamiento:

  • Masajea la zona dolorida cada vez que lo creas necesario. Aplica un poco del aceite en tus manos y trata el lugar con movimientos circulares, ayudando a dar calor.
  • Deja actuar por 3 horas al menos.
  • Luego enjuaga con abundante agua.
  • Para dolores o inflamación crónica, aplica al menos dos veces al día.

7. Remedios caseros con ajo para el dolor de oído

Si alguna vez padeciste dolor de oídos, sabes que es una de las molestias más difíciles de soportar y tratar. Además, las personas propensas a padecer dolor de oído tienen estos episodios de forma seguida.

El ajo es un calmante natural, capaz de aliviar el dolor rápidamente además de tratar el problema de raíz en caso de existir una bacteria o un virus que lo esté ocasionando.

Por fortuna, este debe ser uno de los remedios caseros con ajo más fácil de llevar a cabo. Sólo necesitas machacar muy bien un diente y obtener una gota de su jugo. En caso de que no logres llegar a esta medida, aplica unas gotas de aceite de oliva (lo usaremos como aceite portador) y continúa machacando.

Una vez que obtengas el concentrado, aplica una gota en el oído afectado. En caso de existir inflamación, esta también desaparecerá.

8. Ajo para el dolor de muelas

¿Acaso será este el segundo peor dolor común que existe, después del de oídos? Algunas personas creen que sí.

Los dolores de muela casi siempre son originados por la inflamación que, a su vez, suele ser síntoma de infección. Lamentablemente no siempre contamos con un odontólogo que pueda atendernos de inmediato y por ello necesitamos paliativos que nos ayuden a sobrellevar el momento.

Para acabar con la molestia de raíz, mientras esperamos atención profesional, corta un trozo de ajo y aplícalo sobre la muela afectada. En caso de existir infección en la encía, puedes aplicarlo sobre esa zona también.

9. Contra los parásitos

El ajo es muy conocido por su capacidad de eliminar parásitos. Este propiedad puede ser aprovechada tanto en personas, como en animales.

Los parásitos, especialmente los del tipo lombriz, reaccionan al ajo el cual es un poderoso antiparasitario intestinal, según el Centro Médico de la Universidad de Maryland, en EE. UU. Las investigaciones afirman que dicha propiedad está presente en el ajo crudo.

Para llevar a cabo un tratamiento antiparasitario, consume un diente de ajo al día, en ayunas. Puedes machacar el ajo y tragarlo; masticarlo o picarlo, meterlo en un vaso de agua e ingerir todo. En este caso, el agua sólo es un medio para suavizar el sabor, más deberás beberla junto con el ajo también.

10. Remedios caseros con ajo para favorecer la digestión

Según la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, las propiedades antibióticas del ajo son muy beneficiosas para eliminar microorganismos del tracto digestivo. Lo increíble de todo esto, es que dicho beneficio es selectivo. ¿Qué significa esto? Que el ajo es capaz de eliminar sólo las bacterias malas, dejando a las bacterias beneficiosas sin causarles ningún tipo de daño.

Esto, además de ayudarnos a combatir enfermedades y mejorar los procesos digestivos, también beneficia la flora intestinal, tan necesaria para gozar de un buen estado de salud generalizado.

Para favorecer la secreción de jugos y eliminar cualquier agente patógeno del tracto digestivo (como la bacteria helycobacter pylori), sólo necesitas masticar medio diente de ajo, antes del almuerzo y otra mitad antes de la cena.


En caso de que necesites conocer algunos secretos para cultivar ajo en casa y con él preparar el mejor remedio ancestral, te recomendamos leer el artículo “¿Cómo cultivar ajo en casa fácilmente?… ¡Y preparar el mejor vino de ajo para curar múltiples enfermedades!”


11. Acabar y calmar las hemorroides

Las hemorroides resultan muy molestas debido a la inflamación. La zona se irrita y se vuelve muy sensible, por ello el dolor tan insoportable.

Puedes aprovechar las bondades antiinflamatorias del ajo para lograr calmarlas y evitar problemas más graves, como fisuras o desgarros.

  • Para llevar a cabo un tratamiento seguro, machaca dos dientes de ajo y llévalos a hervir en 400 ml de agua. Deja cocinar por 30 minutos, retira del fuego y deja entibiar.
  • A temperatura ambiente, embeber unos paños desinfectados o trozos de algodón en el líquido.
  • Aplica sobre la zona, deja actuar las compresas por algunos minutos.
  • En poco tiempo sentirás alivio

12. Tratamiento para reducir los niveles de colesterol en sangre

Una investigación llevada a cabo por el Instituto de Toxicología de la Universidad de Shandong, China, pudo comprobar que dos dientes de ajo al día son suficientes para reducir el colesterol y los triglicéridos de la sangre. Al parecer, los compuestos activos como la alicina del ajo son claves para prevenir y evitar el endurecimiento de las arterias (arterosclerosis).

A su vez, se determinó que mientras el colesterol malo bajaba, los niveles en sangre del colesterol bueno iban en aumento.

Si lo que necesitas es un mejor control de lípidos en sangre, te aconsejamos comer dos dientes de ajo crudo al día. Sin embargo, no sólo es necesario tragarlos, debes antes machacarlo para activar la alicina.

Una buena recomendación para todos estos remedios caseros con ajo es la que vimos anteriormente de sumergir el diente machacado en un vaso de agua o de leche tibia para suavizar el sabor. En caso de hacerlo se deben ingerir ambas cosas: el diente machacado y el vaso de agua o leche.

13. Ajo para tratar el acné

El azufre es un excelente compuesto para ayudar a secar el exceso de oleosidad de la piel. Este alimento no sólo posee azufre, sino también otros compuestos desinfectantes que permiten liberar la piel de patógenos.

El acné, a su vez, es la puerta de entrada a diversas infecciones dejando grandes secuelas en el cutis, especialmente.

Si bien muchos remedios caseros con ajo son efectivos, nada mejor que un trozo recién cortado, crudo.

  1. Aplica una fina rodaja sobre los granos y deja actuar por algunos minutos (al menos 5) para luego enjuagar con abundante agua.
  2. Para zonas con erupciones o lugares más amplios, corta un diente de ajo por la mitad y frota suavemente sobre todo el área. Deja actuar, espera que seque y luego enjuaga.

Repite estos procedimientos al menos dos veces al día. Durante la época activa de esta afección, hazlo más veces al día.


Si necesitas conocer más remedios que te ayuden a tratar el acné, te aconsejamos leer: “10 remedios caseros contra el acné y cómo controlarlo naturalmente” O, en caso de requerir información detallada sobre esta enfermedad, puedes leer: “Acné: Síntomas, causas y tratamiento”


14. Tratamiento definitivo contra los hongos

Los remedios caseros con ajo para eliminar los hongos son uno de los más conocidos, debido a que se emplean desde hace siglos.

Los hongos causan en el organismo algo denominado “infección micótica”. El ajo es capaz de acabar con esta infección en múltiples aspectos: alivia la comezón o el dolor, desinflama, desinfecta y elimina el agente patógeno que la está causando.

Estos son algunos remedios caseros con ajo para combatir los hongos, según la zona a tratar:

  • Si la zona es pequeña, puedes cortar un diente de ajo y frotar sobre la erupción. Suavemente para no causar irritación. Idealmente, no enjuagues. Quizás el olor sea incómodo en un principio, pero de esta forma conseguirás terminar con el hongo rápidamente.
  • En caso de que el hongo se aloje entre los dedos o en las uñas (tanto de manos como de pies), realiza el siguiente enjuague: Hierve dos cabezas de ajo en 2 litros de agua. Antes de sumergir cada uno de los dientes, procura machacarlos para que liberen sus químicos. Luego lleva a fuego fuerte y deja hervir al menos por 15 minutos. Cuando el agua temple, sumerge allí las manos o los pies y espera unos 20 minutos. Este tratamiento también funciona para eliminar las bacterias que causan el mal olor.
  • Si el hongo está alojado en zonas más difíciles de alcanzar, como la ingle por ejemplo, puedes realizar compresas. Prepara la misma cocción que vimos en el punto anterior (menos cantidad: en una proporción de 4 dientes de ajo cada 500 ml de agua). Cuando entibie, embebe unos paños limpios con el líquido y aplica sobre la zona. Deja allí actuar durante 15 a 20 minutos y luego retira. No enjuagues.

Procura que todas las zonas tratadas, al finalizar, queden bien secas. La humedad sólo empeora la situación.

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