Los mejores remedios caseros para el sarampión. ¿Cómo aliviar los síntomas de la infección?

Los remedios caseros para el sarampión buscan aliviar y paliar los síntomas que padece el paciente mientras la infección evoluciona y su organismo la combate. A través del reposo, una correcta hidratación y algunos medicamentos de venta libre como paracetamol, se logra recuperar la salud después de varios días.

Sin embargo, también existen algunas opciones más saludables, caseras, naturales y seguras. Durante 10 días puedes probar las recetas y consejos que detallaremos a continuación.

Sarampión

El sarampión es una enfermedad eruptiva, muy contagiosa, que suele ser más frecuente en niños. Está originada por un virus el cual se propaga con suma facilidad a través de secreciones nasales u orales.

El paciente infectado al limpiar su nariz, toser, estornudar o hablar elimina gotitas infectadas que pueden contagiar a las personas que están en contacto con él. Las estadísticas informan que el 90% de las personas no vacunadas que están en contacto con un infectado, contraerán la enfermedad.

La inmunidad es lograda a través de la vacunación o tener previamente la enfermedad.

En los Estados Unidos, por ejemplo, el sarampión había sido erradicado. Sin embargo, después del año 2000, debido al turismo internacional y por ciudadanos no vacunados, los brotes de sarampión volvieron.

Síntomas y tratamiento

Los síntomas aparecen unos 10 día después de estar expuesto a la infección. La enfermedad tiene un primer período de incubación que puede durar hasta dos semanas.

Luego, los síntomas más comunes son evidentes:

  • Fiebre
  • Malestar generalizado
  • Dolor de garganta
  • Tos seca
  • Síntomas de resfrío común
  • Ojos irritados
  • Desgano
  • Falta de apetito
  • Erupción cutánea: manchas rojizas planas que tienden a agruparse y pueden presentar elevación sobre la piel. Comienza en la cabeza y luego se esparce hacia abajo, paulatina y gradualmente.

El paciente contagia desde los 4 días previos a la aparición de la erupción y hasta los 4 días posteriores a dicha aparición.

Tratamientos convencionales

Al tratarse de un virus, el cuerpo se encargará de combatirlo por sí mismo, aunque podemos hacer algunas cosas paliativas que ayuden a la calidad de vida del paciente y para fortalecer su organismo (especialmente su sistema inmune) y logre vencer la enfermedad.

El tratamiento sintomático comienza por lograr bajar la fiebre de manera efectiva. Los antipiréticos más recomendados son el paracetamol y el ibuprofeno. Bajo ningún punto de vista administres aspirinas al enfermo.

Los remedios caseros para el sarampión también logran mejorar otros aspectos como la inapetencia, los ardores de garganta, el desgano, etc. También son un cuidado efectivo de las erupciones para que no se lastimen o lesionen.

¿Cómo prevenirlo o evitarlo?

Como pudimos ver, los remedios caseros para el sarampión son sólo paliativos que buscan mejorar el día a día del paciente. No existe un tratamiento específico que ataque el virus. Sin embargo, sí podemos evitar la enfermedad desde la raíz.

La mejor forma de prevenir esta infección es a través de la vacunación.

Es importante tener en cuenta que lo verdaderamente peligroso del sarampión son las complicaciones. El cuerpo queda muy debilitado y otras bacterias pueden aprovechar la ocasión (la neumonía, por ejemplo, en pacientes con sarampión puede llegar a ser mortal). Además, se extiende un proceso inflamatorio serio en el organismo que desencadena problemas como la encefalitis.

La vacuna triple viral (contra el sarampión, la rubeola y las paperas) es la más conocida y efectiva. Muchos padres no permiten vacunar a sus hijos debido a que se extendió la idea de que las vacunas se relacionan con el autismo. Sin embargo, existen numerosas evidencias científicas que desmienten esto.

Ante cualquier duda acércate a un centro de salud y busca información.


Si aún tienes algunas dudas y necesitas leer más te aconsejamos ver nuestro artículo “La vacuna contra el sarampión es la mejor protección contra esta terrible enfermedad” para mayor información.


Remedios caseros para el sarampión

¿Cómo aliviar los síntomas del sarampión de forma natural?

Como no existe un tratamiento específico, vamos a conocer algunos remedios caseros para el sarampión que alivien los síntomas y mejoren el estado de ánimo del paciente.

En primer lugar, estos son algunos consejos que ayudarán en su calidad de vida y aportarán a su pronta recuperación:

1. Reposo e hidratación.

Al sentirse tan debilitado, nuestro organismo necesita reposo. Esto no se trata sólo de mantener aislado al paciente en su habitación, sino de encontrar un espacio de descanso y ahorro de energía donde el organismo consiga reponerse.

Por otro lado, el paciente debe permanecer bien hidratado ya que no poseerá suficiente ánimo para alimentarse. Además, las secreciones pueden ser abundantes y necesitará una ayuda extra para producirlas. El agua es muy importante cuando alguien está combatiendo algún tipo de virus.

2. No abusar de los medicamentos

Los medicamentos, al igual que los remedios caseros para el sarampión, sólo buscan paliar algunos síntomas característicos.

Los analgésicos antipiréticos ayudarán a bajar la fiebre a la vez que calmarán los ardores de garganta. O el ibuprofeno también conseguirá disminuir la temperatura a la vez que se descongestionan las fosas nasales, por ejemplo. Sin embargo, conviene no abusar de ellos y dejar que la enfermedad continúe su ciclo común.

Durante la etapa de incubación del virus, donde aún no hay signos visibles de la enfermedad, el paciente podrá experimentar algo de fiebre muy leve. Algunas compresas pueden ser suficientes para ayudar.

Lee muy bien las etiquetas y asegúrate que ningún medicamento contenga ácido acetilsalicílico (aspirina). Algunas infusiones de venta libre para aliviar los síntomas del resfrío lo poseen. ¡Ten mucho cuidado!


Si deseas saber por qué no se recomienda el ácido acetilsalicílico en el tratamiento de las enfermedades eruptivas, te recomendamos leer nuestro artículo “Sarampión: ¿Cómo prevenir esta enfermedad? ¿Es necesaria la vacunación?” donde te explicamos esto y mucha información más detallada sobre el sarampión.


Si bien los antibióticos no son necesarios para el sarampión, algunas bacterias pueden atacar el organismo. En tal caso el médico recetará los antibióticos pertinentes.

3. Vitaminas

Los suplementos de vitamina A suelen ser recomendados en pacientes que presentan algún tipo de deficiencia. No decidas administrarla si no es por prescripción médica.

Para conocer si existe algún tipo de deficiencia, se solicitarán análisis de sangre y luego de una evaluación se realizará el diagnóstico. La falta de vitamina A en el organismo puede desencadenar consecuencias graves.

Por el contrario, los niveles óptimos de vitamina A se asocian a una disminución en el riesgo de muerte por sarampión. Se debe ingerir la primera dosis y a las 24 hs repetir. Cuatro semanas después se repite el tratamiento.

Esta vitamina es uno de los mejores remedios caseros para el sarampión si necesitamos reforzar el organismo de un niño debilitado. Consulta con un especialista para realizar los controles sanguíneos pertinentes.

4. Compresas frías

Las compresas frías serán grandes aliadas y resultan muy buenos remedios caseros para el sarampión.

Por un lado, la irritación de los ojos causada por la infección puede desembocar en una conjuntivitis. Esta enfermedad provoca muchas secreciones, molestias y picores. Colocar y limpiar la zona con compresas frías brindará mucho alivio al malestar. Moja pequeños paños esterilizados en suero fisiológico para limpiar las secreciones.

Las compresas frías en agua ayudan a bajar la fiebre y calmar las cefaleas en caso de que el paciente lo necesite. Para bajar la temperatura aplica sobre la frente, las axilas y la nuca. Los dolores de cabeza pueden mejorar si las colocas sobre las sienes.

Y finalmente puedes colocar paños húmedos sobre las erupciones cuando éstas causen mucho picazón. El frío calmará la sensación del prurito, pero recuerda que bajo ningún punto de vista deben ser rascadas o friccionadas.

5. Humidificar los ambientes

Humidificar ambientes es uno de los mejores remedios caseros para el sarampión, pero también para cualquier enfermedad respiratoria. La humedad del ambiente ayuda a ablandar las secreciones, facilita su eliminación y hasta mejora la tos seca o persistente. Incluso es un paliativo para la laringe que se verá menos irritada.

Coloca un recipiente con agua en la habitación del paciente. A veces puedes arrojar un poco de agua caliente en el recipiente para formar vapor o llevar al paciente al baño para unos baños de vapor que mejoren su respiración.

6. Tranquilidad para toda la familia

Al tratarse de una enfermedad seria, que preocupa y que puede desencadenar consecuencias graves, es muy común perder la tranquilidad.

La paz en el hogar es tan importante para el paciente como para su cuidador. La relajación y la tranquilidad forman parte esencial del tratamiento ya que de lo contrario se elevan los niveles de la hormona del estrés y los procesos inflamatorios empeoran.

A su vez, la persona infectada no puede volver a sus actividades rápidamente, al menos hasta que su enfermedad desaparezca por completo. Luego, debe recobrar fuerzas si su vida cotidiana es muy ajetreada.

7. Acompaña con infusiones y jugos

Muchas veces es difícil conseguir que el paciente beba suficiente agua, especialmente si no se siente bien o si se trata de un niño muy pequeño. Para lograrlo, puedes elaborar infusiones de hierbas, jugos de frutas con agregado de agua o bebidas deportivas que ayuden a equilibrar los electrolitos que se eliminan a través de la fiebre y la sudoración.

8. Descansa también la vista

Algunos pacientes manifiestan fotosensibilidad. Presta mucha atención a las reacciones especialmente si se trata de un niño pequeño que no puede manifestarlas con claridad. Ante cualquier sospecha, procura mantener la luz de la habitación tenue, acercarle lentes de sol para las visitas al médico y procurar tener una lámpara sólo de lectura para hacer alguna actividad como ir al baño.

Evita luces fuertes como la de la televisión, computadoras o tabletas. También aquellas actividades que lleven a esforzar la visión como la lectura.

Recetas de remedios caseros para el sarampión

Aquí te contamos muchas recetas que te ayudarán con el tratamiento sintomático de la infección. Estos remedios caseros para el sarampión están pensados con el objetivo de paliar dolores, molestias y picazón.

1. Agua con sal para la conjuntivitis

En un recipiente limpio, mezcla 1 taza de agua pura con una cucharada de sales de Epsom o sal marina. Puedes calentar un poco el agua para que los granos de sal (al ser más gruesos) se disuelvan correctamente.

Utiliza un gotero esterilizado (puedes adquirirlo en cualquier farmacia) y aplica dos gotas en los ojos. Procura que caigan cerca del lagrimal para calmar la picazón y controlar las secreciones.

Repite dos veces al día y sentirás alivio de las molestias propias de la conjuntivitis.

2. Vinagre para calmar el prurito de las erupciones

Si necesitas calmar las molestias causadas por las erupciones de todo el cuerpo del paciente, llena una tina con agua caliente y vierte una taza de vinagre de sidra de manzana en ella. Mezcla muy bien y sumerge el cuerpo al menos por 20 minutos.

Si no tienes una tina para sumergir el cuerpo, haz que el paciente tome una ducha común. Luego con un aplicador rocía el cuerpo a la vez que el agua corre por él. Enjuaga finalmente.

3. Arcilla para calmar el ardor

Muchas veces la erupción no causa picazón sino ardores. Para calmar esa sensación de dolor puedes emplear arcilla verde. Mezcla arcilla y agua hasta formar una pasta suave y homogénea. La cantidad dependerá del tamaño de la zona a tratar.

Una vez que esté listo el preparado, cubre con una fina capaz el lugar más sensible. De esta forma se protege la piel de lesiones, se la mantiene fría, humectada y lejos de las infecciones.

4. Decocciones de jengibre como remedios caseros para el sarampión

Las compresas de jengibre funcionan sobre las erupciones por su propiedad doblemente calmante: Además de aliviar la picazón, calma el ardor a través de la desinflamación de la zona.

En primer lugar, necesitarás realizar una decocción: En 500 ml de agua hirviendo, añade unas 5 rodajas de jengibre fresco, o 3 cucharaditas de jengibre en polvo. Deja cocinar al menos por 20 minutos con el recipiente tapado.

Una vez que pase este tiempo, filtra el líquido y deja enfriar a temperatura ambiente. Embebe unos paños limpios en él y aplica sobre las áreas que lo requieran.

5. Infusión de manzanilla como diversos remedios caseros para el sarampión

La manzanilla es un gran calmante para los dolores, pero también ayuda a desinflamar. La infusión de manzanilla es ideal para aplicar sobre las erupciones, para beber y mejorar la calidad del sueño, y para lavar los ojos con conjuntivitis.

En 500 ml de agua hirviendo, añade 5 g de flores de manzanilla secas. Tapa el recipiente, retira del fuego y deja reposar hasta que tome temperatura ambiente. Filtra el líquido y conserva.

  • PARA TRATAR ERUPCIONES: Embebe un paño limpio en la infusión y aplica sobre las zonas más irritadas o inflamadas.
  • MEJORAR LA CALIDAD DE SUEÑO: Beber una taza de la infusión después de cenar y antes de ir a dormir para calmar los nervios y lograr una correcta relajación.
  • ENJUAGUE PARA LOS OJOS: Los ojos con conjuntivitis suelen amanecer pegados, presentan mucha secreción y picor. Embebe un algodón en la infusión y aplica sobre los ojos para lograr limpiarlos, quitar las secreciones endurecidas y enjuagarlos correctamente.

6. Cebolla caliente para mejorar la respiración

Toma una cebolla entera con pinzas de cocina y colócala en el quemador de la estufa por algunos segundos hasta que esté bien caliente (la cáscara se tornará de color negro).

Pártela en dos mitades, colócala en un recipiente y llévala a la habitación. Los vapores de la cebolla ayudan a mejorar la congestión nasal y calman los ardores de garganta.

Incluso cuando la cebolla entibie, puedes aplicarla sobre zonas con erupciones elevadas ya que brinda alivio a las molestias o picores.

7. Aceites y gel de aloe

El aceite de onagra, el aceite esencial de rosa mosqueta o el gel de aloe son grandes cicatrizantes y desinfectantes que pueden ayudar con aquella erupción que se haya lesionado a causa del rascado.

Recuerda que el aceite esencial debe estar diluido en algún aceite portador como el de almendras, oliva o coco.

8. Avena para calmar

Similar al baño de vinagre, la avena también puede funcionar como calmante para la piel. Llena la tina con agua caliente y añade 2 tazas de avena. Mezcla bien para que la avena arroje el almidón al líquido.

Sumerge el cuerpo por 20 minutos, luego enjuaga y seca suavemente.

Consejos para mantener el hogar desinfectado

El virus del sarampión se propaga con mucha facilidad y es capaz de permanecer en superficies por hasta dos horas.

Si bien los remedios caseros para el sarampión están indicados con la idea de mejorar los síntomas del paciente, también debemos atender las necesidades de toda la familia. Estos consejos ayudarán a que la infección no se contagie al resto de los integrantes de la casa:

  • Mantener una correcta ventilación del hogar.
  • Procurar que el paciente no frecuente los otros ambientes de la casa sino sólo hacer reposo en su habitación para no propagar el virus, pero también para estar confortable y recuperar fuerzas.
  • Mantener bien desinfectados los pomos de las puertas, el baño (en caso de ser de uso común) y todo aquello que el paciente deba compartir por fuerza mayor. El virus no resiste al hipoclorito de sodio.
  • Las superficies y pisos también deberán ser desinfectados. Se recomiendan 20 ml de lavandina por cada litro de agua.
  • Mantener correctos hábitos de higiene: manos bien limpias, todo el tiempo, especialmente la persona que cuida del paciente. Lavar sábanas, toallones y la ropa del enfermo por separado (esto en realidad busca evitar la contaminación cruzada entre la ropa de cama o las prendas de vestir).
  • El paciente deberá tener sus propios productos de higiene personal, vasos, cubiertos y platos, los cuales no podrá compartir con ningún integrante del hogar.
  • A la hora de toser o estornudar se recomienda que el paciente tape su boca y nariz con pañuelos desechables para evitar que las gotas infectadas viajen por el aire o se depositen sobre alguna superficie.
  • Ante la principal sospecha, evitar espacios comunes como escuelas, oficinas, guarderías, centros comerciales, etc.
  • El paciente debe evitar el contacto directo con otros miembros de la familia. Se debe tener especial cuidado con las personas no vacunadas que están dentro del grupo de riesgo: embarazadas, niños muy pequeños, ancianos o personas con un sistema inmunológico comprometido (inmunosuprimidos, por ejemplo).
  • No abandonar el reposo, incluso cuando el paciente comience a sentirse mejor ya que su organismo aún batalla contra el virus, tiene pocas energías y se pueden contraer nuevas infecciones o desarrollar complicaciones.
  • Algunos síntomas particulares pueden estar indicando otro tipo de afecciones relacionadas con el sarampión, pero diferentes a él (complicaciones graves). Por esto consulta al doctor cuando: el paciente continúe con fiebre muy elevada incluso dos días después de haber aparecido la erupción, presente fuertes dolores de cabeza constantes, de cuello o de oídos, falta de aire al dormir o respiración entrecortada, fotosensibilidad extrema o escozor insoportable en los ojos.

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