Los mejores tratamientos caseros con manteca de karité. ¡Elabora tus propios productos de belleza natural! (PRIMERA PARTE)

Existen muchos tratamientos caseros con manteca de karité y aquí te traemos los mejores. En la siguiente recopilación encontrarás mascarillas faciales, mascarillas capilares, cremas, exfoliantes y muchos productos más propios de la cosmética natural.

A partir de ahora tus rutinas de belleza tendrán otro significado y podrás conseguir ese cutis y esa melena que tanto deseas.

Adquiere un poco de manteca de karité y pon manos a la obra para realizar las siguientes maravillosas recetas caseras.

Tratamientos caseros con manteca de karité y cómo incluirlos en tus rutinas de belleza

Probablemente en este momento te estés preguntando cómo utilizar esa manteca de karité tan maravillosa que adquiriste en una tienda naturista.


Antes de continuar y realizar estos fantásticos tratamientos naturales con manteca de karité, te recomendamos leer el artículo: “Beneficios increíbles de la manteca de karité para reparar el cabello y mejorar la piel” y así conocer las propiedades de este increíble producto.


Otro factor con el que quizás te topes es que existen recetas gastronómicas con manteca de karité. Sí, efectivamente, este producto también puede ser ingerido. Sin embargo, hoy nos concentraremos sólo en su poder tópico y cómo llevarlo a la práctica para gozar de una piel y cabello increíbles.

Productos de belleza

Elaborar tus propios productos de belleza es una tarea relativamente sencilla ya que la mayoría de ellos deben aplicarse crudos. Combinados con más ingredientes naturales se pueden crear maravillosos artículos para el cuidado de la salud cosmética en casa.

Los tratamientos caseros con manteca de karité son suaves y aptos para utilizar diariamente. Además, al tratarse de un producto natural no abrasivo, se puede aplicar sobre zonas delicadas. Podrás fabricar desde lociones corporales hasta bálsamos labiales y cremas antiarrugas para el contorno de ojos.

1. Crema corporal humectante con manteca de karité y jojoba

Las cremas corporales hidratantes son muy importantes en nuestras rutinas de belleza. Se utilizan especialmente después del baño ya que eliminamos muchos aceites naturales y la piel tiende a resecarse.

Esta opción es completamente natural y, además de permitir reponer los aceites naturales que nuestras fibras necesitan, no obstaculiza los poros y no produce una saturación de productos químicos sobre ellos.

Ingredientes:

  • ½ taza de manteca de karité
  • ½ taza de aceite de coco
  • 20 gotas de aceite esencial de rosa mosqueta o lavanda (u otro que sea de tu preferencia para aportar aroma)
  • 1/8 taza de aceite de jojoba
  • Recipiente hermético de vidrio
  • Bol de vidrio resistente al calor
  • Una cacerola grande

Preparación:

  1. Llena la mitad de la cacerola con agua y lleva a fuego fuerte.
  2. En el bol de vidrio, añade el aceite de jojoba, la manteca de karité y el aceite de coco. Mezcla un poco para integrar
  3. Coloca el bol dentro de la cacerola para realizar un baño maría. Ahora sí no mezcla lo suficiente hasta que los aceites se ablanden y se integren entre sí.
  4. Cuando esto suceda, retirar del calor y añadir el aceite esencial.
  5. Dejar reposar a temperatura ambiente. Batir a mano todos los ingredientes hasta que queden suaves y aireados.
  6. Envasar en el frasco hermético de vidrio y llevar al refrigerador hasta que solidifique.
  7. Finalmente guardar a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor o exposición a la luz solar.

Tratamiento:

Aplica esta crema hidratante diariamente, en las zonas del cuerpo que las consideres necesarias. Apta para áreas sensibles. Se puede utilizar de manera frecuente.

2. Bálsamo labial de menta

La mayoría de los bálsamos labiales que encontramos en el mercado contienen químicos y derivados del petróleo que resultan muy perjudiciales para la salud. Además, teniendo en cuenta la ubicación y la frecuencia con que los empleamos, estas sustancias ingresan directamente a nuestro torrente sanguíneo.

Los tratamientos caseros con manteca de karité ofrecen una alternativa segura y confiable. Además, notarás una gran diferencia a nivel económico: Este bálsamo repara en profundidad, hidratando y previniendo futuros problemas en los labios.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de cera de abejas pura
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 2 cucharadas de manteca de karité
  • 7 gotas de aceite esencial de lavanda
  • 7 gotas de aceite esencial de menta
  • Cacerola pequeña de teflón (antiadherente)
  • Recipiente de vidrio pequeño (también puedes utilizar moldes para hacer barras de labios)

Preparación:

  1. Coloca la cera de abejas, la manteca de karité y el aceite de coco en la cacerola.
  2. Llévala a fuego muy suave (corona) y mezcla permanentemente hasta ablandar los ingredientes. Preferentemente mezcla con utensilios de madera o cerámica para manejar los productos naturales con cuidado.
  3. Cuando sientas que están blandos, retira y mezcla. La idea no es derretirlos por completo hasta que clarifiquen, sino cambiar su consistencia para facilitar su integración.
  4. Una vez que logres integrarlos bien, retira del calor. Añade los aceites esenciales de lavanda y menta. Mezclar muy bien para que las esencias lleguen a toda la preparación.
  5. Antes de que enfríe, vierte el preparado en los moldes o en el frasco de vidrio. Recuerda que los tratamientos caseros con manteca de karité suelen tener una consistencia sedosa, pero al agregar cera de abeja endurecerá más rápidamente.

Tratamiento:

Distribuye una fina capa de bálsamo sobre los labios cuando los sientas resecos o paspados. También debes hacerlo al estar al aire libre, cuando enfrentes el viento o al sol ya que protege la boca del daño.

3. Humectante corporal en barra

Una de las características principales de los tratamientos caseros con manteca de karité es su capacidad de hidratación profunda. Por ello, podemos combinarla con elementos fluidos y suaves para elaborar cremas o lociones, mientras que, si buscamos ingredientes naturales sólidos, podemos crear otros productos de belleza como esta barra humectante.

La versatilidad de la karité y las propiedades del aceite de caléndula actúan juntos y ayudan a calmar problemas comunes de la piel como irritación, picaduras de insectos, sequedad y hasta erupciones.

Ingredientes:

  • ½ taza de manteca de karité
  • 1 cucharada de cera de abejas pura
  • 10 gotas de aceite esencial de caléndula
  • Cacerola antiadherente pequeña
  • Molde para realizar pequeños jabones

Preparación:

  1. Coloca la manteca de karité y la cera de abeja en la cacerola. Lleva a fuego suave para que el calor permita integrar los ingredientes.
  2. Cuando puedas suavizar la textura y mezcla, retira del fuego y añade el aceite de caléndula. Mezcla bien.
  3. Antes de que enfríe, vierte en el molde para jabón (puedes colocar aceite en el molde previamente, para que sea fácil desmoldar luego.
  4. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego desmolda.
  5. Cubre con un papel film de cocina y evita que esté en zonas calurosas.

Tratamiento:

Frota un extremo de la barra sobre la zona que desees tratar. Aplica sobre descamaciones, erupciones, lesiones leves, quemaduras superficiales, irritación, entre otras, para conseguir calma a los síntomas (picazón o ardores).

4. Hidratante corporal de manteca de cacao

Este hidratante forma parte de los tratamientos caseros con manteca de karité que deben ser fundidos previamente con el calor de las manos. Aplica un poco en tus dedos, frota ambas manos para dar calor y luego esparce por tu piel para hidratar en profundidad.

Propiedades de los ingredientes:

MANTEQUILLA DE CACAO: Suaviza y calma la piel. Es de absorción rápida y duradera. No se echa a perder con facilidad.

ACEITE DE COCO: Suaviza y brinda alivio a la piel. Evita la pérdida rápida de humedad.

MIEL PURA: Brinda calma y desinfecta la piel. Ideal para el tratamiento de irritaciones.

ACEITE DE MACADAMIA: Ablanda, suaviza e hidrata durezas.

MANTECA DE KARITÉ: Cicatriza, protege, previene la resequedad, hidrata de forma intensa, aporta vitamina E, previene y trata la dermatitis y las quemaduras sol de la piel.

SALVIA: Limpia y desodoriza la piel

ROMERO: Facilita el tratamiento de lesiones, blanquea y mejora la cicatrización de las heridas.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de aceite de coco
  • ½ cucharada de aceite de macadamia
  • 50 g de manteca de cacao
  • ¼ cucharada de miel pura
  • 20 g de manteca de karité
  • 1 rama pequeña de salvia fresca
  • 2 ramas pequeñas de romero fresco
  • Cacerola
  • Recipiente resistente al calor para realizar baño maría
  • Molde de jabón

Preparación:

  1. Llena hasta la mitad de la cacerola con agua. Lleva a fuego fuerte para hervir.
  2. Cuando rompa en hervor, baja el fuego y coloca el recipiente para calentar los ingredientes a baño maría. Procura que el recipiente no toque el agua hirviendo.
  3. Agrega todos los ingredientes, excepto la miel.
  4. Lentamente, ablanda los ingredientes y mezcla para integrarlos.
  5. Continúa disolviéndolos hasta que queden líquidos. Cuando esto suceda retira del fuego y deja reposar a temperatura ambiente al menos por una hora.
  6. Luego, suma la miel al preparado y mezcla para integrar.
  7. Retira las ramas de hierbas. Si algunas hojas se desprendieron, déjalas en el humectante ya que aportarán más aroma y propiedades.
  8. Vierte el líquido en un molde y lleva al refrigerador para que solidifique.
  9. Conserva en un lugar fresco. Ante climas cálidos, convenientemente conserva en el refrigerador.

¡TIPS!: Si no puedes retirar la barra de los moldes, calienta la superficie del molde con tus manos. El calor hará que se desprenda y podrás desmoldar fácilmente.

En caso de tener un termómetro de cocina, procura que el calor al calentar los aceites no exceda los 40ºC.

Para conservar puedes cubrir la barra con un poco de papel film de cocina.

Tratamiento:

Aplica diariamente sobre la piel, la suave fragancia perdura alrededor de 24 horas por lo que puedes utilizar el humectante a la mañana, al despertar, y disfrutar durante todo el día de una piel radiante.

La barra de esta receta dura alrededor de una o dos semanas, aplicando diariamente en todo el cuerpo. Es apta para tratar eczemas, sequedad o irritaciones.

5. Loción corporal de mirra

Estos tratamientos caseros con manteca de karité y mirra no sólo aportan hidratación profunda, sino también un desodorante natural para el cuerpo. Elimina bacterias causantes del mal olor y aporta nutrientes que brindan elasticidad.

Ingredientes:

  • ¼ taza de aceite de oliva
  • ¼ taza de aceite de coco
  • 2 cucharadas de vitamina E o 2 cápsulas
  • ¼ taza de cera de abejas
  • ¼ taza de manteca de karité
  • 20 gotas de aceite esencial de incienso
  • 20 gotas de aceite esencial de mirra
  • Frasco de vidrio para desodorantes en crema
  • Cacerola
  • Recipiente resistente al calor para realizar baño maría

Preparación:

  1. Coloca la cacerola con agua al fuego y el recipiente para realizar baño maría.
  2. Añade el aceite de oliva, el de coco, la cera de abeja y la manteca de karité para calentar e integrarlos. No es necesario derretir hasta conseguir un líquido, cuando veas que los ingredientes se mezclaron adecuadamente, retira del calor.
  3. Lleva al refrigerador y deja por una hora, hasta que solidifique.
  4. Bate enérgicamente o emplea una batidora eléctrica. Si bien el preparado estará sólido, podrás batirlo fácilmente para airear y darle cremosidad.
  5. Añade los aceites esenciales y la vitamina E. Vuelve a batir.
  6. Conserva en un recipiente de vidrio con tapa, preferentemente uno donde puedas deslizar tus dedos para retirar producto.

Tratamiento:

Puedes utilizar un poco del preparado y colocar en tus axilas ya que funciona como poderoso desodorante natural. Sin embargo, también es un hidratante que ayuda a humectar y prevenir la sequedad de cualquier parte del cuerpo.

6. Crema de afeitar

Cualquier problema que tenemos en la piel podemos tratarla con estos productos. ¿Pensabas que los tratamientos caseros con manteca de karité sólo eran para humectar la piel después del baño? No, también podemos hacerlo durante el mismo o, en este caso, mientras nos rasuramos.

Tanto hombres como mujeres pueden elaborar la siguiente receta…

Ingredientes:

  • 1/3 taza de manteca de karité
  • 1/3 taza de aceite de coco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 20 gotas de aceite esencial de lavanda
  • Bol de vidrio
  • Cacerola pequeña antiadherente

Preparación:

  1. En la cacerola derrite el aceite de coco y la manteca de karité, hasta poder integrarlos, a fuego suave. Cuando notes que ya tienen una consistencia muy fluida, retira del fuego.
  2. Vierte en el bol de vidrio y deja templar a temperatura ambiente.
  3. Añade el resto de los ingredientes y bate enérgicamente para lograr una consistencia esponjosa (bien aireada).

Modo de uso:

Humedece bien la zona a rasurar. Luego aplica un poco del preparado espumoso y esparce bien con la punta de los dedos. Rasura normalmente. Luego enjuaga con abundante agua. Notarás la piel más suave y fresca.

7. Loción corporal hidratante, no grasosa

La mayoría de los tratamientos caseros con manteca de karité suelen aportar una capa de humectación oleosa. De esa manera la piel no pierde humedad y permanece radiante.

Sin embargo, la inquietud sobre su uso surge en las personas que presentan una piel mixta o grasa. ¿Cuál es el mejor producto cosmético en este caso? La cosmética natural tiene un sinfín de posibilidades y también cuenta con opciones para las pieles grasas.

Además, es necesario tener en cuenta que las pieles grasas suelen ser más propensas al acné. Por esto es muy importante mantener los poros libres y evitar las capas gruesas de oleosidad.


Si deseas conocer más acerca del acné, sus causas y tratamientos, te recomendamos leer nuestro artículo: “Acné: Síntomas, causas y tratamientos” donde podrás descubrir más acerca de esta afección tan común, pero molesta.


Aquí te mostramos una preparación ligera, no grasa, aunque sí espesa para lograr el efecto de sellado de humedad. Es de muy rápida absorción e hidrata en profundidad.

Propiedades de los ingredientes que utilizaremos

A continuación, detallamos los ingredientes empleados para que aquellas personas con pieles mixtas o grasas sepan qué opciones son las mejores en su caso. Los aceites de almendra y albaricoque, por ejemplo, fueron los elegidos por no dejar residuos grasos.

Además, añade el aroma que prefieras, aunque el aceite esencial de incienso suele ser el más exitoso por aportar frescura, una sensación que los pacientes suelen buscar.

ACEITE DE ALMENDRAS DULCES: Los tratamientos caseros con manteca de karité suelen combinar muy bien con el aceite de almendras dulces ya que así se consigue un equilibrio perfecto de oleosidad. Su consistencia es suave y no deja residuos. Humecta y lubrica las zonas agrietadas, a la vez que limpia el exceso de grasa.

ACEITE DE SEMILLAS DE ALBAROCOQUE: Es una de las mejores fuentes de vitamina E. El aceite de semillas de albaricoque se adquiere en todas las tiendas naturistas. Protege la piel, previene la inflamación y suaviza asperezas que provocan una piel opaca. Puedes utilizarlo para tratar problemas que tienen que ver con la inflamación como eczemas, pruritos, erupciones, etc.

HIDROSOL DE LAVANDA: El hidrosol es un destilado de la planta, también llamado agua herbal o agua floral, que concentra todos los beneficios de la lavanda. Es muy refrescante, calmante y rejuvenecedora. Al ser un agua es de consistencia muy ligera, aunque aporta frescura y un delicioso aroma.

ACEITE ESENCIAL DE INCIENSO: El aceite esencial de incienso es considerado sagrado, durante siglos por sus grandes propiedades medicinales. Una de las más conocidas es la de favorecer la cicatrización. Este poder es muy recomendable para el tratamiento del acné, cicatrices antiguas, manchas por la edad y de las estrías. Además, es un poderoso antibacterial que protege las heridas de los gérmenes evitando infecciones importantes. En esta receta de loción hidratante, también funciona como conservante natural

FÉCULA DE MAÍZ: La fécula aporta la propiedad de absorción. Los tratamientos caseros con manteca de karité y fécula de maíz suelen ser ideales para pieles grasas. Además, cumple la función de integrar y unir los ingredientes. Trata con ella las ampollas irritadas, llagas y picaduras de insectos ya que cuenta con beneficios calmantes.

Receta

Ingredientes:

  • 4 cucharadas de manteca de karité pura
  • 2 cucharaditas de aceite de almendras dulces
  • 3 cucharadas de aceite de albaricoque
  • ¼ taza de hidrosol de lavanda
  • 15 gotas de aceite esencial de incienso
  • 2 cucharaditas de almidón de maíz

Preparación:

  1. Pon la manteca de karité en un recipiente y llévalo a baño maría para ablandar. Otra opción es utilizar una cacerola de doble fondo, para que el calor se distribuya correctamente.
  2. Una vez que se derrita, retira del calor y coloca la manteca en el refrigerador por unos 10 minutos, hasta que notes un nivel medio de solidificación. Como la manteca de karité no puede ser batida cuando está completamente derretida, necesitamos que se encuentre cremosa.
  3. Después de 10 minutos notarás la manteca parcialmente solidificada, retírala del refrigerador y agrega el resto de los ingredientes, excepto la fécula de maíz y el hidrosol.
  4. Bate bien con una batidora eléctrica o manual durante dos minutos para lograr una mezcla bien homogénea.
  5. Luego agrega la fécula de maíz y continúa batiendo por 5 minutos más hasta conseguir un preparado blanco, cremoso y muy suave.
  6. Finalmente toma el agua destilada de lavanda y agrégala a la preparación poco a poco, mientras continúas batiendo a baja velocidad. Procura añadir de pequeñas cantidades, sin dejar de batir. Este paso es muy importante para lograr una crema ligera y acuosa. La consistencia es muy importante si deseas tratar pieles grasas. Si añades el hidrosol rápidamente y de una sola vez, no se integra de manera correcta con la preparación, quedando completamente separado del resto (esto es porque los aceites no se mezclan con el agua, sin embargo, a través del batido podrás hacer que se unan).
  7. Lograr que el hidrosol se integre lentamente, llevará alrededor de 5 minutos. Pasado este tiempo, conserva en un recipiente para cremas, de vidrio. Se puede conservar por hasta 6 meses, en lugar fresco y seco.

Tratamiento:

Aplica esta loción de manera normal, cada vez que lo creas necesario. Al no tener residuos notarás humectación profunda de la piel, sin la consistencia grasosa. Al tratarse de un producto seguro puedes aplicarlo más de una vez al día ya que la base está dada por la excelente mantequilla.

Para conocer más productos, lee la segunda parte de este artículo: “¡Más tratamientos naturales con manteca de karité ideales para tus rutinas de belleza! (SEGUNDA PARTE)”

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